![]() |
Julio Rodríguez | envela@nacion.com |
En Vela
El lunes pasado, con ansias de regalos y tamales, fue un día especial. Una exdiputada, huésped de la tarima, el 7 de octubre pasado, y un grupo de líderes sindicales habían decretado para esa fecha una huelga general.
En esos trances, uno toma algunas previsiones sobre el bloqueo de calles, máxime que todas, sin excepción, llegan a San José. Una vez en San José, comprobé, sin mayores afanes, que el tránsito fluía y la gente caminaba apaciblemente. Sorprendido por la quietud, desemboqué en la Universidad de Costa Rica y no vi la huelga general. En su lugar, un grupo reducido de “patriotas”, con pasamontañas y tambores, habían cercado los semáforos frente a la Facultad de Derecho. Luego, colocaron llantas en la vía y les prendieron fuego, deambularon por el campus universitario, insultaron a diestro y siniestro, y, al final, olorosos a sudor patrio, enterraron el TLC. Costarricense, así se invierten tus impuestos…
Me llamó la atención el grito de guerra de estos legionarios: “Resistir, resistir”, el mismo que apareció en un campo pagado, antes del 7 de octubre, suscrito por algunos representantes de la flor y nata de nuestra intelectualidad y cultura, entre ellos, adustos Magones y otros de parecido linaje. En ambas ocasiones, me he preguntado: ¿Resistir a qué o a quién? ¿Al narcotráfico, a la corrupción, a la mediocridad, al populismo, a la vagancia, a la corrupción de menores, a la violencia doméstica…? Formulo estas preguntas porque estos reverendos señores y señoras nunca han firmado, en conjunto, un manifiesto de “resistencia” contra estas desventuras sociales. ¿Resistir, entonces, a los gringos? ¿A los chinos? ¿A la Unión Europea? ¿Al diablo? ¿A “la tiranía de los hermanos Arias”? ¿A Jorge Alarcón? ¡Qué linda es Tiquicia!
La huelga general, en el ICE, se redujo a una marcha de unas 500 personas, en que acordaron, henchidos de emoción, otra huelga general, y los líderes exhibieron su refinada retórica: “Vamos a poner la vida, si hay que ponerla”. ¿Dónde? “Esta es la última vez que venimos de manera patriótica, vamos a incendiar esta sociedad”. Alerta, Cuerpo de Bomberos. “Se debe hacer una lista de maricones y pendejos”. Si solamente participaron 500 de 20.000 convocados a la huelga, 19.500 ¿son pendejos y maricones? “Ha llegado la hora de cambiar el pico y la pala por las armas”. Habida cuenta de la diferencia de precios, con los picos y las palas no se compra hoy ni una pistola de agua. Al final, un transeúnte gritó, al paso de los 500 soldados: “¡Jalen, vagos!”… Pagados por los contribuyentes. Y un grupo de transeúntes aplaudió.
En fin, la patria está salva…
EN VELAJULIO RODRÍGUEZ |
EN GUARDIAJORGE GUARDIA |
AL GRANOEDGAR ESPINOZA |
OJO CRÍTICORODOLFO CERDAS |
ENFOQUEJORGE VARGAS |
POLÍGONOFERNANDO DURÁN |
| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
En tu PDA |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS DE LA NACIÓN | | ANÚNCIESE EN LA NACIÓN | | TARIFARIO DE LA NACIÓN | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |
||||