![]() |
Página Quince Yalena de la Cruz |
Dengue y prioridades sanitarias
Es necesaria una participación más efectiva de la población
Odontóloga
En salud, lo ideal es prevenir las enfermedades (por educación, saneamiento ambiental o vacunación cuando existe vacuna disponible); diagnosticar lo más tempranamente posible aquellas que no son aún prevenibles (el Papanicolaou o la mamografía hacen diagnóstico temprano del cáncer; no lo evitan); tratar con la terapia disponible aquellas que han sido diagnosticadas (farmacoterapia, cirugía, radiación) o paliar sus síntomas (cuando se ignora aún cómo tratarlas); rehabilitar las secuelas discapacitantes (amputaciones, pérdidas funcionales, etc.).
Así como la salud es integral y está determinada por factores biológicos, psicológicos y sociales, la enfermedad es multicausal: el problema del dengue no es solo el mosquito ( Aedes aegypti Linnaeus, 1762), sino de las condiciones de saneamiento, geográficas, climáticas, de lluvia y humedad.
No es fácil erradicar una enfermedad. En el mundo, solo lo está la viruela, que esquilmó la población por miles de años (hasta un 30% de tasa de mortalidad). En 1796 Jenner realiza su célebre experimento que culmina con la vacuna. Tras un programa de vacunación mundial, el último caso se dio en 1977, en Somalia.
Personal y comunitaria. El dengue no es prevenible por vacunación. La única medida sanitaria de impacto es la destrucción de los criaderos: agua limpia y estancada en contenedores artificiales (canoas, llantas, botellas, latas, floreros, etc.) La erradicación de criaderos tiene dos posibles ámbitos de acción: el de cada persona, asumiendo la responsabilidad de su entorno; el de los gobiernos locales, asumiendo el saneamiento ambiental comunal.
En el primer caso, la efectividad de las campañas educativas se mide por el cambio de conducta de los habitantes. En el segundo, la efectividad de las acciones se mide por la eficacia de las coordinaciones y la eficiencia y oportunidad del trabajo de campo.
Las campañas educativas no son de impacto inmediato. Muchas se ven hasta en la siguiente generación: hoy ya no “se destacan los que fuman Rex”, y cada vez hay menos sitios para fumadores que hace 20 años; en términos generacionales, nuestros abuelos fumaban mucho más que nuestros padres, que a su vez lo hacen más que nosotros. En cambio, la violencia en las carreteras y por homicidios, así como la obesidad, están en iguales condiciones que el dengue: ¡la gente sabe que causan daño, pero no hace lo necesario para cambiar! La lenta efectividad no debe conllevar el abandono de la educación sanitaria, que ha de complementarse con reformas legales para acelerar el proceso (áreas no permisibles para el fumado, prohibición de venta a menores, etc.) y que deben trascender la simple información (se estima que las personas, en promedio, recuerdan el 10% de lo que leen, el 20% de lo que oyen, el 30% de lo que ven, el 40% de lo ven y oyen y el 90% de lo que hacen).
Las acciones directas emprendidas por los órganos de gobierno (municipalidades y ministerios) son de impacto inmediato, cuando están bien hechas, son constantes y oportunas; es decir, cuando no se quedan en acuerdos de papel entre escritorios de jerarcas, sino que se traducen en programas permanentes a nivel local.
Saneamiento ambiental. Hoy, la forma de avanzar más rápidamente en la lucha contra el dengue es con el saneamiento ambiental asumido prioritariamente por los ministerios y las municipalidades, con las coordinaciones y el apoyo que sea factible sumar del sector privado.
En salud pública es tan importante evitar las enfermedades de alta morbilidad y de alta mortalidad como las de alto impacto financiero (tratamiento, incapacidad). El dengue no tiene alta mortalidad (pero no es válido inferir que esto tenga relación con la desidia de la población, pues no ocurre lo mismo con las muertes en carreteras generadas por velocidad e ingestión alcohólica. Ya que su morbilidad tiene un gran impacto en la productividad (por la incapacidad que sufre quien lo padece) y en las finanzas (por los costos de la atención del enfermo), es correcto que la lucha contra el dengue sea una de las prioridades sanitarias del país (pero no la única).
EN VELAJULIO RODRÍGUEZ |
EN GUARDIAJORGE GUARDIA |
AL GRANOEDGAR ESPINOZA |
OJO CRÍTICORODOLFO CERDAS |
ENFOQUEJORGE VARGAS |
POLÍGONOFERNANDO DURÁN |
| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
En tu PDA |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS DE LA NACIÓN | | ANÚNCIESE EN LA NACIÓN | | TARIFARIO DE LA NACIÓN | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |
||||