Costa Rica, Lunes 26 de noviembre de 2007

/OPINIÓN

Estadísticas Resultados Posiciones Calendario Jugadores

Alberto Soley Monge

‘Maestro silencioso’

 La reforestación y siembra de frutales para beneficio de todos

Ingeniero agrónomo

A propósito de la replantación arbórea que se impulsa en el país y los diversos esfuerzos que se hacen, viene a mi recuerdo un pequeño proyecto llevado a cabo hace muchos años por el ingeniero agrónomo Wilbur Clausen, de grata memoria, a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería. Allá por la década de 1960, este proyecto fue ideado y ejecutado por este funcionario en la provincia de Guanacaste. Él mismo lo denominó: ‘El maestro silencioso’.

Posteriormente, dentro de la misma institución, el ingeniero Clausen llevó a cabo otras actividades, como la que mencioné en otro artículo publicado en La Nación acerca de la planta Stevia rebaudiana como alternativa para la producción de edulcorantes. En esta oportunidad, él trató de reproducir dicha planta sin resultados por causas ajenas a su persona. Ya en sus últimos años de vida, el ingeniero Clausen desarrolló un proyecto de producción de morera, la cual cultivaba en terrenos del Estado, enfrente del aeropuerto Tobías Bolaños. Muchos ganaderos compraron semilla de esta planta con el fin de alimentar a sus animales, pues reúne grandes condiciones nutricionales. Los ingresos generados por la venta de plantas los reinvertía en el pago de un solo peón de campo que le ayudaba, esto dentro de las normas legales establecidas. Hago estas reflexiones para señalar que, aun sin muchos recursos, y en algunas oportunidades sin apoyo de los jerarcas, se pueden llevar a cabo actividades simples, productivas, de beneficio para el país.

Niños sembradores. Volviendo a ‘El maestro silencioso’, el ingeniero Clausen tuvo en la sede de la Dirección Regional del MAG en Liberia un pequeño vivero con plantas de frutales. Estas eran luego distribuidas en las escuelas de la región y con la ayuda de los niños eran sembradas en calles y lugares públicos, donde pudieran tener algún beneficio. Para ello, coordinaba con el personal de las escuelas, maestros y personal de apoyo. No he sabido qué resultado posterior pudo haber tenido, pero indudablemente el objetivo inicial fue muy loable y de aquello algo quedó. De haber tenido un buen seguimiento, se habría logrado mucho en el campo de reforestar con especies beneficiosas.

Acciones similares, con el apoyo político requerido, pueden desarrollarse con la gran participación de niños y adolescentes. Recientemente me enteré de que los boys scouts van a llevar a cabo plantaciones de árboles en diversos campos, tal como lo están haciendo un grupo de niños en estos días en Puntarenas ( La Nación , 29/10/07). Para los niños de escuela, sería una gran enseñanza y motivación. Se podrían usar, como en el caso del ingeniero Clausen, especies como guayaba, mango, cítricos, etc., de acuerdo con las condiciones agroclimáticas de cada región. También se podrían sembrar especies forestales adecuadas a orillas de carreteras, cumpliendo con las recomendaciones técnicas.

Es claro que esto es más adaptable a las zonas rurales, donde hay caminos vecinales y áreas públicas aprovechables, como plazas con espacios para plantar arbolitos cerca de las escuelas. La propuesta ahora, para reforestar con frutales o bien con otras especies beneficiosas, puede ser más factible, con la dirección técnica adecuada como figura orientadora, no necesariamente a tiempo completo y que no requiere de esfuerzos exhaustivos. La Compañía Nacional de Fuerza y Luz está haciendo en la actualidad una fuerte campaña para que se siembren 500.000 árboles, ofreciendo incluso la asistencia técnica requerida. Una alumna de tercer grado de la escuela República de Colombia, en Naranjo, insta a niños y niñas a participar en la reforestación en del país (Foro, 19/11/07).

Beneficios. Como mencioné anteriormente, un proyecto de este tipo es totalmente factible, pero con el apoyo estatal de las instituciones involucradas y la participación voluntaria de las comunidades, municipalidades, etc. Los beneficios son palpables: estética en nuestras ciudades, sombra tan necesaria en algunas comunidades, ambiente más acogedor y disponibilidad de frutos para cualquiera. Algunas comunidades disfrutan de esto en la actualidad y a orillas de caminos hay árboles que ofrecen diversidad de frutas. Podríamos disponer en el futuro de lo mucho que disfrutamos en nuestra niñez, cuando existían muchas plazas rodeadas de árboles frutales disponibles. Además, es un enorme estímulo para la juventud para despertar su amor a la agricultura. Estas asignaciones, junto con las huertas escolares o colegiales, ya poco practicadas, son una forma de paliar los problemas actuales en las instituciones educativas como son los vicios, despertando interés en actividades beneficiosas.

ARCHIVO COLUMNISTAS
EN VELA
JULIO RODRÍGUEZ
EN GUARDIA
JORGE GUARDIA
AL GRANO
EDGAR ESPINOZA
OJO CRÍTICO
RODOLFO CERDAS
ENFOQUE
JORGE VARGAS
POLÍGONO
FERNANDO DURÁN
SERVICIOS En tu Celular En tu PDA Fax Horóscopo Cartelera de cine
| GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | ESTADOS FINANCIEROS DE LA NACIÓN | ANÚNCIESE EN LA NACIÓN | TARIFARIO DE LA NACIÓN | TRABAJE EN LA NACIÓN
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com
Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS