|
Gustavo Román Jacobo |
Éxito y gracia
La Reforma de Lutero trasciende lo religioso y lo protestante
Abogado
El 31 de octubre celebramos 490 años de la Reforma protestante. Ese día de 1517, Martín Lutero clavó sus 95 tesis contra la venta de indulgencias en la catedral de Wittemberg; acto emblemático que hizo parte de un proceso que, en el campo teológico, supuso la recuperación de valores evangélicos relegados por la Iglesia Católica de entonces. Y, aunque la Reforma tuvo antecedentes remotos a ese día, además de variados y accidentados desarrollos posteriores, los protestantes lo celebramos este día, asumiendo el gesto de Lutero como símbolo del movimiento.
Los efectos de la Reforma, en tanto trascienden lo meramente religioso y, desde luego, lo estrictamente protestante, ameritan que todos aquellos creyentes o no creyentes, católicos o protestantes, que apostamos por la libertad de conciencia, la igualdad entre las personas, la laicidad del Estado y la afirmación de la dignidad suprema de la vida humana más allá de méritos o éxito personal, celebremos este día.
La Reforma fue parte de un despertar de la razón en Europa, que acabó con la larga noche del oscurantismo medieval y preconizó los amaneceres de la Ilustración. Con este nuevo tiempo vendrían, ciertamente, los nuevos absolutos de la modernidad, los metadiscursos que desangraron el siglo XX, pero también mucho progreso cultural; un empuje decidido de la libertad religiosa, política y de las ciencias.
Amor gratuito. En el segundo lustro del siglo XXI, aprecio un principio del Evangelio, recuperado por la Reforma, como de urgente revaloración: la salvación por Gracia. Lutero leyó a Pablo insistiéndoles a los gálatas que, para salvarse, para justificarse, no debían cumplir con los ritos del judaísmo, ya que el amor gratuito de Dios era el que sustentaba sus vidas, y eran justificados, hechos dignos y valiosos, por la fe, por creer y cimentar su vida en esta convicción. Lutero, entonces, predicó a sus contemporáneos que, para salvarse, no debían hacer buenas obras y comprar indulgencias papales, toda vez que la base de su salvación era la Gracia, el amor gratuito de Dios, por el que los aceptaba y cubría con la justicia de su Hijo.
Estimo tan pertinente esta verdad del evangelio, porque me parece que nuestra cultura está marcada por la exigencia existencial de un concepto poco precisado, pero muy difundido, de éxito. El sujeto contemporáneo justifica su existencia, da cuenta de por qué tiene sentido que exista, en tanto alcance el éxito en su vida; en todas sus áreas: física, laboral, afectiva y, por supuesto, económica, tan ligada al consumo como rasgo característico de la época. Logros, de por sí deseables, cuya consecución es contingente y que, en todo caso, resultan frágil fundamento de la autoestima. Estándares que, no siendo alcanzados por muchos, y en tanto se les eleva a rango determinante del valor de las personas, sumen a quienes no los ostentan en la más profunda condenación social y anímica.
Gozosa certidumbre. Hoy, un mensaje cristiano de profunda raigambre evangélica, es que el valor y la dignidad del ser humano están más allá del éxito personal que pueda reportar en su vida; que las personas podemos vivir, trabajar, estudiar y relacionarnos con los semejantes, desde la gozosa certeza de que Dios nos ama, infinita e incondicionalmente, y que esa gracia, manifestada en la vida, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret, es la base sólida sobre la que los cre- yentes podemos construir una vida alegre y fructífera.
EN VELAJULIO RODRÍGUEZ |
EN GUARDIAJORGE GUARDIA |
AL GRANOEDGAR ESPINOZA |
OJO CRÍTICORODOLFO CERDAS |
ENFOQUEJORGE VARGAS |
POLÍGONOFERNANDO DURÁN |
| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
En tu PDA |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS DE LA NACIÓN | | ANÚNCIESE EN LA NACIÓN | | TARIFARIO DE LA NACIÓN | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |
||||