 Putin volvió a criticar a EEUU
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MOSCU (AFP) -
El presidente ruso, Vladimir Putin, arremetió nuevamente el jueves contra el "imperialismo" de Estados Unidos y dijo que la prueba de un nuevo misil intercontinental ruso, realizada el martes, es una "respuesta" al plan de Washington de desplegar un escudo antimisiles en Europa.
Putin pronunció esta dura diatriba a menos de una semana antes de la cumbre del G8 en Heiligendamm (Alemania), que reunirá del 6 al 8 de junio a los jefes de Estado y/o de gobierno de los ocho países más industrializados del mundo, entre ellos Rusia y Estados Unidos.
"El mundo ha cambiado y ha habido tentativas de hacerlo unipolar. Algunos actores de los asuntos internacionales han querido imponer su voluntad a todo el mundo", declaró, en una clara referencia a Estados Unidos, durante una rueda de prensa en Moscú junto a su homólogo griego, Carolos Papoulias.
"No es más que un diktat, nada más que imperialismo", insistió el presidente ruso, recurriendo a una retórica propia del Kremlin de la época soviética. "Estimamos que es muy peligroso y perjudicial", subrayó.
El presidente argumentó que el ensayo esta semana de un nuevo misil intercontinental con múltiples cabezas es una "respuesta" a las acciones "unilaterales" de algunos países, en alusión al escudo antimisiles que Estados Unidos quiere implantar en Europa en los próximos años.
"No hay que tener miedo de estas acciones de Rusia, no son agresivas. Son sólo una respuesta dura a las acciones unilaterales e infundadas de nuestros socios", declaró .
"Hemos firmado y ratificado el tratado sobre las Fuerzas Convencionales en Europa y lo respetamos. Hemos desplazado más allá de los Urales nuestras armas pesadas, reducido nuestras fuerzas armadas de 300.000 hombres. ¿Y nuestros socios? Colman Europa central con nuevo armamento. Una nueva base en Bulgaria, otra en Rumanía, interceptores (de misiles) en Polonia, un radar en la República Checa", enumeró.
Putin concluyó: "No somos nosotros los iniciadores de una nueva espiral en la carrera del armamento", según la agencia rusa Itar-Tass.
Estados Unidos pretende instalar diez misiles interceptores en Polonia y un radar ultraperfeccionado en República Checa, como parte de su proyecto para dotarse de un escudo antimisil en Europa.
Para Washington, se trata de instalaciones defensivas destinadas a hacer frente a eventuales ataques de misiles lanzados desde Oriente Medio, y que en cualquier caso no constituyen una amenaza para su histórico enemigo de la Guerra Fría.
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