 La reunión de ministros de Exteriores del G8
(AFP)
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POTSDAM, Alemania (AFP) -
Los ministros de Relaciones Exteriores del G8 se reunieron este miércoles en Potsdam, cerca de Berlín, para preparar la agenda internacional de la cumbre de Heiligendamm (6-8 de junio), sobre la que pesarán las divergencias entre Occidentales y rusos en torno a Kosovo y las diferencias entre europeos y estadounidenses sobre el clima.
"La suerte de Serbia y de Kosovo no debe ser decidida en Nueva York (por Naciones Unidas), en Potsdam o dentro de otros marcos, sino únicamente en negociaciones directas entre ambas partes", advirtió de entrada el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, al llegar al castillo de Cecilienhof, lugar emblemático que acogió en 1945 la Conferencia de Potsdam.
Poco antes, el jefe de la diplomacia alemana, Frank-Walter Steinmeier, que preside los trabajos de la reunión, reconoció que "las posturas (sobre el estatuto de Kosovo) son tan lejanas unas de otras que no se puede vislumbrar una solución a la crisis en el Consejo de Seguridad".
El Consejo de Seguridad debe pronunciarse en breve sobre un informe que recomienda para Kosovo una independencia bajo "supervisión internacional", pese a la oposición de Serbia y de su aliado tradicional, Rusia.
Según una fuente diplomática francesa la discusión sobre Kosovo en la reunión plenaria fue "sincera, directa y bastante animada".
La cuestión del clima no figura oficialmente en el orden del día de la reunión de Cecilienhof, pero las divergencias entre norteamericanos y europeos ensombrecieron las perspectivas de lograr progresos en una semana en esta cuestión fundamental para la presidencia alemana.
Es lo que sugirió claramente Mitsuo Sabaka, portavoz del primer ministro japonés Shinzo Abe, quien estimó que Heiligendamm "no será de ninguna manera la etapa final" en "un proceso muy largo". Steinmeier reconoció que existen "diferencias de puntos de vista en la manera de proceder" sobre el dossier climático, mientras que según la prensa alemana Estados Unidos podría presentar contrapropuestas en Heiligendamm.
Los ministros de Relaciones Exteriores de Afganistán y Pakistán, Rangin Dadfar Spanta, y Khurshid Kasuri, respectivamente, fueron invitados por la presidencia alemana a Cecilienhof para buscar una solución a sus diferencias en torno a las incursiones de islamistas en su frontera común de 2.500 km.
Kasuri destacó que Pakistán "no tiene diferencias fundamentales" con Afganistán, que es un país "amigo y vecino".
El estancamiento en la cuestión nuclear iraní, Líbano, Darfur, la guerra civil en Irak, Nagorno-Karabaj y la cuestión norcoreana -una prioridad para Japón-, también estaban en el orden del día de la reunión de Potsdam.
Las discusiones sobre Oriente Medio fueron intensas. Lavrov pidió el levantamiento de las restricciones financieras contra el gobierno de coalición palestino, dominado por el movimiento islámico Hamas.
Después de su conferencia de prensa conjunta a las 14H15 GMT, el alemán Frank-Walter Steinmeier, la norteamericana Condoleeza Rice y el ruso Serguei Lavrov se reunirán con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en el marco de una reunión del Cuarteto Internacional sobre Oriente Medio en Berlín.
Los ministros de Relaciones Exteriores del G8 también adoptaron una "declaración sobre el refuerzo del Estado de derecho", en un momento en que Rusia es muy criticada por sus colegas del G8 por las trabas a las libertades y la presión ejercida contra los opositores.
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