 Moratinos, en La Habana
(AFP/Archivo)
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LA HABANA (AFP) -
Cuba y España iniciaron este martes en La Habana un inédito diálogo de dos días sobre derechos humanos, para lo cual cerraron puertas y ventanas, pues son varias las miradas que convergen en la mesa: la Unión Europea (UE), Estados Unidos y la oposición dentro y fuera de la isla.
Las delegaciones están encabezadas por el vicecanciller cubano para Asuntos Multilaterales, Abelardo Moreno, un experimentado diplomático, y el director general de Política Exterior de España, Rafael Dezcallar, quien arribó a Cuba la noche de lunes, confirmó a la AFP una fuente diplomática.
"No tenemos nada sobre eso", dijo un funcionario de la cancillería cubana, mientras los diplomáticos españoles parecen haber jurado un pacto de mutismo total.
Este es el primer diálogo sobre derechos humanos que sostiene la isla con un país de la UE y fue acordado como parte de un mecanismo de consultas de políticas, en la visita a Cuba del canciller Miguel Angel Moratinos el 3 de abril.
La UE tiene experiencia previa con Vietnam, China e Irán, mientras que Cuba acordó uno con Canadá, aunque en la práctica no funciona. Sin embargo, el acuerdo con España parece haber reanimado a Ottawa, cuyo vicecanciller, Leonard J. Edwards, visitó la isla la semana pasada y habló de derechos humanos.
En abril, ambas partes señalaron que el diálogo serviría, entre otras cosas, para identificar posiciones de cara a la reunión del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra en junio.
Pero la visita de Moratinos a Cuba ahondó divisiones en la UE respecto a la isla. Un grupo liderado por España, Alemania e Italia busca el diálogo, y otro, encabezado por República Checa y Polonia, es partidario de presiones.
La UE debe revisar en junio su Posición Común sobre Cuba y las represalias (suspendidas en 2005 a instancias de Madrid) que tomó por la detención de 75 disidentes.
A juicio de diplomáticos europeos, Moratinos debe presentar resultados concretos en Bruselas si quiere evitar el endurecimiento, como la liberación de presos o la flexibilización de restricciones migratorias y de viajes.
Washington tampoco aprobó los resultados de Moratinos en La Habana y la vice secretaria de Exteriores, Trinidad Jiménez, viajó a La Habana la semana pasada, donde aseguró que tratarían en La Habana el asunto de los presos políticos y pedirían el acceso de la Cruz Roja a las prisiones.
Pero el jueves llegará a Madrid la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y muchos piensan que el tema Cuba estará en la agenda.
Durante su visita a La Habana, Moratinos no se reunió con la disidencia, lo que molestó a opositores dentro y fuera de Cuba.
"No oculto mi casi total escepticismo en cuanto a los resultados que pueda lograr la diplomacia española por la falta de buena voluntad de un Gobierno como el de Cuba", dijo el opositor Elizardo Sánchez, presidente de una comisión humanitaria ilegal en Cuba.
Pero "tal vez como hay tanto pesimismo, el Gobierno quiera hacer alguna concesión a España. Lo aplaudiríamos sinceramente", agregó.
Sectores del exilio en Madrid coincidieron en el escepticismo. Para el coordinador de Unión Liberal Cubana (ULC), Antonio Guedes, la liberación de los presos debería ser el primer requisito para entablar un diálogo sobre derechos humanos.
El presidente de la plataforma Cuba Democracia Ya, Rigoberto Carceller, dijo que hablar con La Habana es un "diálogo de sordos".
Cuba, que sostiene que Madrid es la Miami anticastrista de Europa, sostiene que el mecanismo de consultas con España está basado en el "respeto a la soberanía" de cada país.
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