 Planta de Botnia en construcción
(AFP)
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NUEVA YORK (AFP) -
Argentina y Uruguay reanudaron este martes en Nueva York el diálogo para la búsqueda de una solución al conflicto bilateral por la construcción en territorio uruguayo de una planta de celulosa, que los argentinos consideran contaminante y pidieron cambiar de lugar.
Las delegaciones, que por el momento no alcanzaron ningún resultado concreto, se reunieron a puertas cerradas toda la jornada del martes en la sede de la misión de España ante la ONU y en presencia del embajador español Antonio Yáñez Barnuevo, el facilitador designado por el rey Juan Carlos.
Uruguay estaba representado por el director general de la cancillería, José Luis Cancela, al frente de una comitiva de diplomáticos y técnicos. La consejera legal de la Cancillería argentina, Susana Ruiz Cerruti, y el jefe de gabinete de la cartera, Alberto D'Alotto, encabezaron la delegación de Buenos Aires.
El conflicto entre los dos países sudamericanos lleva más de dos años, provocado por la instalación de una planta de celulosa de la empresa finlandesa Botnia en Fray Bentos (300 km al noroeste de Montevideo), a orillas del río Uruguay, limítrofe entre los dos vecinos.
Como se esperaba, Argentina planteó en Nueva York una relocalización de la planta de Botnia. "Tuvimos una reunión muy productiva" dijo Ruiz Cerruti al término de la primera jornada. "Hemos desarrollado bien a fondo el tema de localización, en el sentido de una relocalización, que es lo que le interesa a Argentina en el tema Botnia, y hemos pasado todo el día alrededor de ese tema".
Ruiz Cerruti negó que Argentina haya adoptado una posición maximalista de negociación -la planta ya está prácticamente construida en su emplazamiento actual y será inaugurada a fin de año- para ganar tiempo y evitar que el tema interfiera en las elecciones presidenciales de octubre: "es un tema que no tiene nada que ver con nuestra agenda", aseguró.
En su estrategia, Argentina argumenta por otra parte que el emprendimiento papelero en Uruguay violó el Tratado del Río Uruguay al aprobar unilateralmente la instalación de Botnia cerca de Fray Bentos.
El tratado, firmado por ambos países en 1975, obliga a las partes a informarse mutuamente sobre cualquier emprendimiento que pueda afectar las aguas del río, algo que Argentina considera que Uruguay omitió.
Uruguay rechaza ambos argumentos y protesta por la tolerancia del gobierno argentino ante los cortes de tránsito realizados por manifestantes argentinos en los tres pasos carreteros que unen ambos países.
Además de la relocalización de la planta y los cortes de puentes, en Nueva York se discute la eventual ampliación del Estatuto del Río Uruguay y su protección ambiental.
Se espera que el miércoles las dos partes acuerden una declaración común sintetizando los eventuales avances, si es que los hubo. A pesar del optimismo del anfitrión y del buen humor de los participantes, cada cual parecía aferrado a sus posiciones.
La pausa del mediodía permitió en todo caso distender el clima. Yáñez Barnuevo invitó a los rioplatenses a compartir una paella en su residencia de Manhattan. "Fue un almuerzo muy distendido, en muy buen clima, hubo bromas", dijo Daniel Castillo, jefe de gabinete de Cancela.
"En el almuerzo hablamos de todo. Había dos mesas, pero estábamos todos mezclados. Comimos una paella deliciosa que nos ofreció el embajador Yáñez, gazpacho de entrada y un postre muy rico" comentó.
Yáñez Barnuevo reconoció la dificultad de acercar posiciones, pero también destacó que había buen clima: "no es tan fácil pero la verdad es que la actitud de los colegas a mí me resulta muy grata".
Las conversaciones de Nueva York concluirán en principio el miércoles y constituyen al segundo encuentro entre las partes, tras una primera serie de reuniones realizada en Madrid en abril.
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