 Lula enfrenta nuevas denuncias contra sus aliados
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BRASILIA (AFP) -
El mandatario brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, reclamó el lunes el derecho a la presunción de inocencia de su aliado político y presidente del Senado, Renan Calheiros, quien negó ante el Congreso las denuncias surgidas en paralelo a un escándalo de fraudes en obras públicas.
"Hasta que se pruebe lo contrario, es inocente", afirmó Lula de Calheiros, aunque también reiteró que su gobierno "investigará todas las denuncias que surjan, le duela a quien le duela".
La situación del presidente del Senado se complicó el lunes, cuando el diario Folha de Sao Paulo divulgó conversaciones telefónicas grabadas por la Policía en las que altos funcionarios de su estado, Alagoas, indican que Calheiros habría mediado para que el gobierno apruebe la construcción de una represa.
El viernes, la revista Veja destapó el primer escándalo en su contra, al asegurar que ostentosos gastos de pensión y vivienda para mantener a una hija nacida de una relación extraconyugal fueron pagados por Claudio Contijo, lobista de la constructora Mendes Junior.
"Confieso que tuve una relación que me dio una hija", dijo Calheiros en mensaje ante el plenario en el que aseguró que los pagos de pensión y vivienda partieron de su bolsillo y que Contijo medió porque es su "amigo" desde hace más de 20 años.
Sobre su supuesta mediación para conseguir obras del gobierno, Calheiros dijo que "trabajar para conseguir inversiones para el desarrollo (del estado al que representa) es deber de todo parlamentario". Y aún desmintió denuncias del diario Globo de que no habría declarado al fisco parte de su patrimonio. Mostró como pruebas varios documentos.
"Nunca pensé tener que revelar secretos sagrados (...) de mi familia para defenderme de un pseudo escándalo sobre mi vida personal", declaró.
Calheiros es del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB, centro), el mayor del país y principal aliado de Lula en su gobierno liderado por el Partido de los Trabajadores (PT, izquierda).
Terminado el discurso, el senador Romero Jucá, líder del gobierno en el Congreso, afirmó que puede no ser necesario el Consejo de Etica del Senado, que puede evaluar las denuncias contra Calheiros, porque "las explicaciones fueron dadas".
Las denuncias ocurren en el marco de la "Operación Navaja", desatada ese mes con la detención de 47 personas sospechosas de participar en fraudes en obras públicas, cuyo epicentro sería la constructora Gautama.
Calheiros negó tener una relación próxima con el dueño de esa constructora, pero Veja asegura que éste le financió una campaña.
Los escándalos de fraudes en obras públicas le costaron el martes el cargo al ministro de Energía, Silas Rondeau (también del PMDB y acusado según informaciones filtradas en prensa de haber recibido un soborno de Gautama), y a dos altos funcionarios de ese ministerio, del que dependen buena parte de las millonarias obras del Programa de Aceleración del Crecimineto (PAC).
Lula garantizó el lunes que las denuncias de fraudes en obras públicas no ponen en peligro ese programa estrella de su segundo gobierno, aunque, afirmó, "debemos mejorar el proceso de licitación" de las obras.
Las consecuencias del escándalo de las obras todavía no han sido evaluadas, ya que las investigaciones apenas comenzaron. El propio Congreso puede ser investigado, porque los parlamentarios aprueban buena parte de las obras.
Una parte del Congreso quiere que aumenten los controles en la elaboración del presupuesto. La oposición quiere instalar una comisión parlamentaria de investigación, que puede ser muy desgastante para el oficialismo.
Durante el primer mandato del gobierno Lula, en setiembre de 2005, otro aliado del mandatario, el presidente de la Cámara de Diputados, Severino Cavalcanti, dimitió acusado de cobrar sobornos a un concesionario de restaurantes del Congreso.
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