Búsqueda
Avanzada
Lunes 28 de mayo, 2007
San José, Costa Rica.

Publicidad
  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Copa Nacional Ciclismo Montaña AM-PM
Campeonato 2006-2007
Sitio de Mapas


Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Caja de Cambios (Motores y transporte)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Otros formatos
nacion.com en su PDA
nacion.com en el celular
nacion.com en formato
Noticias por e-mail

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Economía:

Foto Principal: 146803
/ LA NACIÓN

Vida empresarial

Ciudades disfrutables


Álvaro Cedeño
acedenog@gmail.com
Economista

No basta con educar para la productividad. Hay que educar la sensibilidad.

Hay ciudades que son un montón de casas.

Otras son un arreglo para que los habitantes puedan disfrutar del tiempo y del espacio, como parte de la armonía con que viven.

Las ciudades que son ruidosas, sucias o incómodas, no lo son por falta de dinero, ni siquiera por falta de ideas. Lo son por falta de sensibilidad de sus habitantes.

El bienestar, según los economistas, se mide por el conjunto de bienes que se pueden adquirir en el mercado.

La felicidad en cambio, va más allá.

Se debe entre otras cosas a bienes que no se transan en el mercado, como el disfrute de una ciudad confortable, donde se puede encontrar sosiego y disfrute.

Hay ciudades con servicios sanitarios públicos tan ordenados como los que tenemos en nuestras casas.

Donde en vez de ventas ambulantes, encontramos pequeños cafés.

Donde las campanas señalan con elegancia el paso de las horas.

Donde los espacios permiten estar a solas en medio de la gente.

Donde las fachadas se cuidan con esmero.

Una ciudad no puede ser grata si sus habitantes no la sienten como suya.

Si la ven como un bien común, público, cuya explotación no tiene costo.

Si tienen la creencia de que los bienes de todos no son de nadie.

Entonces si el habitante es vendedor anunciará destempladamente sus productos sin pensar en el malestar que causa a los demás.

Si es comensal dejará los restos de su almuerzo en el parque que lo acogió.

Si es patinetista se deslizará haciendo piruetas sin considerar el temor que causa en otros.

Sin la sensibilidad de que la ciudad es de todos y para todos, la explotaremos hasta la depredación.

La educación cívica, debe conducirnos a conocer la Constitución Política, pero sería muy eficaz si nos educara también para convivir confortablemente en la ciudad.

Nos enseñará deberes y derechos pero nos llevará a plantearnos también el reto de cómo ser más felices en el disfrute de la ciudad de todos.

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías



Compra: ¢516.7
Venta: ¢520.76
lun 28/may/2007
Fuente: B.C.C.R.

Convertidor de moneda

Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Suplemento Autos 2007
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta
Evolución mensual del tipo de cambio 2000-2006
Evolución de la tasa básica 2000 - 2006
Inflación del 2006
Inflación del 2005
Inflación del 2004
Indice mensual de actividad económica
Estado de la Nación