 George W. Bush
(AFP)
|
WASHINGTON (AFP) -
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, consiguió una victoria clave contra los demócratas del Congreso al obtener el financiamiento de la guerra en Irak, pero, sin final a la vista, el conflicto sigue siendo un lastre para su gobierno.
Bush promulgó la noche del viernes una ley largamente buscada que destina 100.000 millones de dólares a las guerras de Irak y Afganistán pero que no hace mención a una agenda de retirada de tropas, como querían los demócratas.
"Ayer (jueves) el congreso votó proveer a nuestras tropas con los fondos y la flexibilidad que necesiten para proteger a nuestro país, y yo estuve complacido de firmar la ley", declaró Bush el viernes en la Casa Blanca.
"En lugar de establecer arbitrariamente un calendario para el retiro de las tropas o decirle cómo operar a nuestros comandantes militares, esta legislación permite a nuestros soldados seguir el buen juicio de los comandantes a cargo", añadió.
Los opositores demócratas en el Congreso cedieron a las demandas de Bush de no incluir un calendario de retirada, aunque prometieron renovar sus esfuerzos para lograr el fin del conflicto.
El mandatario estadounidense reiteró que esta medida sienta las bases para empujar al frágil gobierno de Bagdad a que progrese en materia de reconciliación nacional.
"Los iraquíes necesitan demostrar progresos significativos en aspectos cruciales que permitan mejorar la seguridad, posibiliten la reconciliación política y la gobernabilidad", agregó Bush refiriéndose a las previsiones en la ley.
El mandatario había señalado antes a los periodistas su deseo de "continuar trabajando con el primer ministro (Nuri al-Maliki) y su gobierno en alcanzar esas expectativas"
La aprobación de esta ley establece una tregua temporal entre Bush y los demócratas opositores a la guerra, en medio de una feroz batalla por el control del impopular conflicto.
"Creo que la política del presidente va a empezar a aclararse ahora" dijo Nancy Pelosi, portavoz demócrata de la Cámara de Representantes. Admitió sin embargo que la ley de financiación, contra la que ella votó, cumple en cierto modo las aspiraciones demócratas.
Luego de que el Congreso regrese de una semana de receso, que comenzó este sábado, los demócratas tratarán de reanudar la lucha para conseguir que Bush cambie el curso de la guerra en Irak apuntando a varios proyectos de financiación de defensa pendientes de debate, aseguró Pelosi.
También se comprometió a programar una votación para retirar una autorización del Congreso a Bush para conducir la guerra de Irak, que data del 2002. La senadora Hillary Clinton ha introducido un proyecto de ley similar en el senado de Estados Unidos.
"Septiembre es el momento de la verdad para esta guerra", dijo Pelosi refiriéndose a la fecha en la que el comandante de las tropas en Irak, el general David Petraeus, debe informar sobre el progreso de casi 30.000 militares extra en Irak.
El proyecto también requiere que Bush informe al Congreso sobre Irak en julio y septiembre.
El influyente senador republicano Mitch McConnell dio a entender entretanto que también los republicanos están esperando un cambio de táctica por parte de Bush en los próximos meses.
Mientras tanto, el New York Times informó el sábado que la Casa Blanca está trabajando para reducir el número de combatientes estadounidenses en Irak en un cincuenta por ciento el año próximo.
El jueves Bush advirtió que se avecinan meses sangrientos en Irak. La cifra de soldados caídos allí hasta el momento es de 3.442.
|