 El padre de un palestino muerto en un bombardeo israelí
(AFP)
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GAZA (AFP) -
Fatah y los islamistas de Hamas se disponen a negociar en los próximos días en El Cairo una tregua sobre los disparos de cohetes desde la franja de Gaza, blanco de una serie de ataques israelíes que dejaron cinco muertos este sábado.
Al mismo tiempo, las Brigadas Ezzedine al Qassam, brazo militar de Hamas, enviaron una clara advertencia a Israel, al afirmar que cualquier afrenta contra sus responsables políticos o militares volvería "incierta" la suerte del soldado hebreo capturado en junio de 2006 por grupos armados palestinos.
El movimiento islamista amagó igualmente con "secuestrar a otros militares" israelíes y renovó su amenaza de perpetrar ataques suicidas en territorio hebreo.
El brazo militar de Hamas revindicó el disparo de un cohete que alcanzó una vivienda en Sderot (sur de Israel) el sábado por la noche, sin dejar heridos, según la policía israelí.
La violencia se extendió al sector de Jerusalén Este, donde dos palestinos perecieron tras haber atacado a policías israelíes y herido a cuatro de ellos.
El ataque, que se produjo en las inmediaciones de la localidad palestina de Cheij-Saad, entre Jerusalén Este y Belén (Cisjordania), fue reivindicado por un grupo armado vinculado a Fatah, las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa.
La ofensiva de la aviación israelí prosiguió durante la jornada en la franja de Gaza, atacando principalmente edificios de la Fuerza Ejecutiva, órgano de seguridad ligado a Hamas. Cinco palestinos murieron y 13 resultaron heridos en esas acciones.
En la noche, un sexto ataque israelí tuvo por blanco un puesto de la Fuerza Ejecutiva en Jabaliya, al norte de Gaza, provocando dos heridos.
Por otro lado, un activista de Hamas que había resultado herido durante una ofensiva en Gaza, sucumbió.
Estos decesos elevan a 46 el número de palestinos muertos desde el 16 de mayo, cuando la aviación israelí dio inicio a sus operaciones en la franja de Gaza en respuesta a los disparos de cohetes palestinos contra el sur de Israel, que dejaron un muerto y numerosos heridos.
Antes de los ataques del sábado, el primer ministro palestino, Ismail Haniyeh, de Hamas, aseguró que "estas agresiones ilustran la crisis política y de seguridad que reina en Israel. Pero fracasarán ante la determinación del pueblo palestino".
En Cisjordania, el ejército israelí continuó su ofensiva contra el aparato político de Hamas deteniendo en la noche del viernes en Jenín a Wasfi Qabha, ministro de Estado y miembro del movimiento.
El jueves, Israel llevó a cabo una gran operación contra Hamas en Cisjordania, donde arrestó a más de 30 de sus responsables, entre ellos el ministro de Educación, Nasseredin Al Chaer, diputados y alcaldes.
A nivel político, la posibilidad de una tregua con Israel fue abordada durante un encuentro en Gaza entre el enviado especial de la ONU en Oriente Medio, Michael Williams, y el presidente palestino, Mahmud Abas.
Egipto acogerá a partir del domingo a representantes de cinco movimientos palestinos, entre ellos Fatah, de Abas, y Hamas, para examinar los medios de reforzar una reciente tregua que puso fin a los enfrentamientos interpalestinos.
Igualmente, se pondrá sobre la mesa la posibilidad de sellar una tregua general con Israel, susceptible de poner fin a la última ola de violencia, indicó a la AFP Abdelhakim Awad, portavoz de Fatah.
Las facciones palestinas debatieron el viernes una propuesta del presidente Abas dirigida a instaurar una tregua de un mes sobre los disparos de cohetes desde la franja de Gaza que podría ser extendida después a Cisjordania.
Un alto responsable de la oficina del primer ministro israelí, Ehud Olmert, aseguró sin embargo que Israel no está dispuesto a cesar las operaciones militares en Cisjordania.
"No nos planteamos detener nuestras actividades militares en Cisjordania. Primero hace falta que los palestinos dejen de disparar desde la franja de Gaza", recalcó este funcionario bajo el anonimato.
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