 Pista del Aeropuerto Internacional de Ezeiza
(AFP)
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BUENOS AIRES (AFP) -
Pilotos y controladores de la aviación comercial declararon a la AFP que la seguridad aérea está degradada en Argentina y acusaron al gobierno de esconder el problema, extremo negado por las autoridades, que avanzan en el traspaso del control aéreo al ámbito civil.
"La seguridad aérea en Argentina está degradada", dijo César Salas, presidente de la Asociación de Controladores de Tránsito Aéreo, quien destacó la sobrecarga de trabajo y las presiones ejercidas por las autoridades militares como factores que aumentan el riesgo de accidentes en los vuelos comerciales.
El ex piloto y cineasta Enrique Piñeyro fue más drástico al asegurar que "están jugando a la ruleta rusa con la cabeza de los otros" y alertó que "puede ocurrir una tragedia aérea", en declaraciones a la AFP.
Para el director de la película "Whisky, Romeo, Zulu" -en la que relata la caída de un Boeing 737 en 1999 en Buenos Aires con 67 muertos- la ministra de Defensa, Nilda Garré, no tiene capacidad para afrontar la crisis que atraviesa el sector.
Por el contrario Garré ratificó esta semana ante el Congreso que la aeronavegación comercial se desarrolla en el país en un marco de seguridad y advirtió, en relación a las denuncias de cuasi colisiones entre aviones que realizaron pilotos y controladores, que en algunos casos "pudo haber habido intencionalidad".
La polémica por la seguridad en los cielos se instaló con fuerza en el país luego de que un rayo dejara fuera de servicio hace casi tres meses un radar principal del Area Buenos Aires, que incluye el aeropuerto internacional de Ezeiza (periferia sur) y el Aeroparque Metropolitano.
El desperfecto, que obligó a los controladores de vuelos a guiar aterrizajes y despegues de aviones de varias aerolíneas de forma manual a través de comunicaciones radiales, aceleró además la decisión del Gobierno de trasladar el control aéreo de la Fuerza Aérea a manos civiles.
"No somos suicidas, las pseudodenuncias nunca fueron corroboradas por los pilotos de los aviones involucrados en los supuestos cuasi incidentes", dijo a la AFP una alta fuente del ministerio de Defensa.
El portavoz, que solicitó al anonimato, enmarcó las críticas gremiales en el proceso de traspaso del control a una agencia civil, al señalar que esa decisión "desató el apetito de sectores que buscan tomar responsabilidades en la nueva entidad".
Gabriela Logatto, representante para el área sudamericana de la Federación Internacional de Controladores de Tráfico Aéreo (FICTA), señaló a la AFP que la deficiencia de infraestructura en Argentina se ve acentuada por el incremento de las operaciones aéreas en Ezeiza, que se acentuó en los últimos años.
En abril de 2007, hubo 6.067 movimientos en Ezeiza (cada uno corresponde a un despegue y un aterrizaje), lo que representó un crecimiento de los vuelos comerciales de 41,6% en relación a los del mismo mes de 2002, según datos del Comando de Regiones Aéreas, dependiente de la Fuerza Aérea.
En 2002, Argentina atravesaba su peor crisis social, política y económica de los últimos cien años, tras declarar la moratoria de su deuda externa a fines del 2001.
Según Aeropuertos Argentina 2000, la empresa concesionaria de las terminales argentinas, la cantidad de pasajeros que circularon por Ezeiza se incrementó casi un 70% entre 2002 y 2006, a raíz de la expansión del turismo y de la economía, que crece a un ritmo anual promedio de casi 9% desde 2003.
A inicios de la semana, la FICTA aseguró que Argentina debe reducir el número de vuelos para evitar un accidente aéreo hasta que se solucione el problema del radar principal.
Por el mismo motivo, un informe reciente de la Federación Internacional de Pilotos de Líneas Aéreas advirtió a los pilotos de todo el mundo que "extremen al máximo la vigilancia" al ingresar al área terminal Buenos Aires.
El presidente Néstor Kirchner admitió el jueves que existen problemas en la seguridad aeroportuaria y los atribuyó a "un sistema que fue vaciado durante años", al tiempo que confirmó que el 14 de junio llegará al país el radar que Argentina solicitó en préstamo a España para aliviar la situación.
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