 Un importante hallazgo de monedas
(AFP)
|
MADRID (AFP) -
¿A quién pertenece el tesoro submarino del "Cisne negro"? ¿Dónde lo encontraron? El secreto que guarda la empresa estadounidense Odyssey Marine Exploration sobre el enorme botín que anunció haber descubierto en el pecio de un "buque fantasma" alimenta sospechas en España.
"Estamos frente a un presunto delito de expolio", proclamó el viernes la vicepresidenta del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega ante la prensa.
Se trata de más de 500.000 piezas de plata que pesan 17 toneladas, centenares de piezas de oro en muy buen estado y de oro labrado. Un descubrimiento anunciado el 18 de mayo por Odyssey que podría ser el mayor tesoro hallado hasta la fecha bajo el mar.
Los cazadores de tesoros profesionales de Odyssey se apresuraron a repatriar el botín hacia su sede de Tampa, en Florida (Estados Unidos).
Desde entonces guardan celosamente el secreto sobre la ubicación del botín que temporalmente bautizaron "Cisne negro", hasta identificarlo formalmente.
Esta empresa se limitó a decir que se trata de un navío de al menos el siglo XVIII, hallado en el fondo del Océano Atlántico, en aguas extraterritoriales. Afirmó que su contenido no "es tema de soberanía de ningún país, según la Convención del mar".
Pero las autoridades españolas no comparten este enfoque. El gobierno de España se esfuerza por verificar si el barco es español y si fue hallado en sus aguas jurisdiccionales. También pidió explicaciones a Odyssey, mientras la guardia civil inicia una investigación.
Gran Bretaña también estaría implicada. El ministerio español de Cultura afirma que el tesoro fue descargado en la colonia británica de Gibraltar, desde donde partió el 17 de mayo hacia Tampa.
El gobierno español pidió "explicaciones" a Gran Bretaña y Estados Unidos a través de sus embajadas en España sobre las autorizaciones aduaneras del avión que transportó el tesoro.
El diario español ABC indicó a su vez el viernes que el botín del "Cisne negro" sería de origen español y que habría sido hallado en aguas territoriales españolas, cerca del estrecho de Gibraltar.
Este cotidiano publicó una foto que podría haber sido tomada por un empleado del puerto de Gibraltar en la que aparece una de las presuntas piezas del botín, donde se aprecia el perfil del rey Carlos III, que reinó en España a finales del siglo XVIII.
Hasta ahora, las solicitudes de Madrid cayeron en saco roto. Pero desde el miércoles, España anunció la ruptura de un acuerdo firmado en marzo con Gran Bretaña previendo una misión de identificación de los restos de otro buque, el "HMS Sussex", que debía ser confiada a Odyssey.
El "HMS Sussex", un navío de guerra de la corona británica que naufragó en 1694 en el Mediterráneo, al oeste de Gibraltar, contendría también un impresionante tesoro que debía financiar la guerra del Duque de Saboya contra el rey de Francia Luis XIV.
El ministerio español de Cultura no excluye la posibilidad que el "Cisne negro" y el "HMS Sussex" sean un único navío, contrariamente a lo que sostiene Odyssey. Sobre todo porque las dos naves de Odyssey fondearon los últimos meses en Gibraltar a la espera de una autorización para la búsqueda del "HMS Sussex".
La prensa británica también se hace eco de estas especulaciones. El Daily Mail señaló el sábado pasado que el "tesoro robado por los norteamericanos" podría ser el del "Mercader Real", también conocido como "Eldorado de los mares", que naufragó en 1641 en el extremo sur de Cornouailles.
Según los historiadores, esta nave británica que partió de Cádiz hacia Londres transportaba por cuenta de la corona española 30.000 soldados que combatieron en Flandres durante Guerra de los 30 años.
El misterio del "Cisne negro" continúa.
|