Búsqueda
Avanzada
Viernes 25 de mayo, 2007
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Copa Nacional Ciclismo Montaña AM-PM
Campeonato 2006-2007
Sitio de Mapas

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Caja de Cambios (Motores y transporte)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:

Foto Principal: 1607215
/ LA NACIÓN

Educación cívica inocente

Sin cambios medulares, nada impedirá que la sociedad se desplome

Rosa Vargas Calderón
Asoc. Ciudadanía Activa

EnLa Nación del 8 de mayo, el señor Iván Antillón afirma que en el país existe gran analfabetismo político, que atribuye a varias causas. Compartimos parcialmente su razonamiento pues estimamos que en el análisis de esa problemática se deben tener en cuenta otros aspectos.

Es cierto que buena parte de los perceptores de los medios de comunicación colectiva centran su atención, esencialmente, en las secciones de deportes o entretenimiento a las que los medios consagran buena parte de espacio. Y esto se repite día a día. En contraste, muchos funcionarios públicos, las instituciones públicas como tales y los diversos grupos de la sociedad civil no son noticia, o lo son cuando ocurre algo negativo.

Consumidor primero. Si bien esto explica, en alguna medida, el “analfabetismo político” mencionado, según nuestro criterio, la cuestión de fondo radica en lo que podríamos llamar un hecho de sociedad o de civilización. En los tiempos que vivimos, el individuo es visualizado o interpelado fundamentalmente como consumidor y no como ciudadano. Nos desenvolvemos, más que en una economía de mercado, en una sociedad de mercado; es decir, en aquella agrupación humana donde todo tiende a ser mercancía, donde un individualismo exacerbado está por encima del ser colectivo. En consecuencia, los valores que priman son los materiales: la riqueza, el confort, el hedonismo, valores que se convierten en fines en sí.

En ese contexto, la actividad política y la sociedad civil son parte del mercado; la corrupción aflora como resultado de esas aspiraciones y se extiende como un cáncer que consume todo el tejido social. La población experimenta, entonces, un fuerte desencanto por la política, pues percibe que sus representantes actúan motivados esencialmente por y para su propio beneficio. Así, la conciencia ciudadana se debilita día a día a pasos agigantados; lo trivial, lo superfluo deviene sustancial. La “filosofía del porta’ mí” se convierte en la guía de la conducta grupal, y se recurre al clientelismo como instrumento para comprar voluntades, supuestamente hasta en el ámbito magisterial.

Las actitudes descritas no son resultado, por tanto, de la “ausencia de Educación Cívica”, como afirma el señor Antillón, pues desde hace varios años se hacen notables esfuerzos por fortalecer esa materia desde el punto de vista cuantitativo y cualitativo. Además, los docentes tratan de dar lo mejor de acuerdo con la formación recibida en las universidades. Vemos como participan en cursos de actualización y talleres pagados por ellos mismos y asisten a estas actividades después de cumplir con la jornada de trabajo pues, hasta el momento, la obsesión por los llamados 200 días lectivos no brinda espacio a la educación permanente.

Información y criterios. Está claro que la ciudadanía en general debería esforzarse por obtener información que le permita formarse criterios sólidos sobre las situaciones más relevantes que acontecen en el ámbito nacional, para así asumir plenamente sus derechos y responsabilidades como corresponde a un pueblo alfabetizado y educado.

Se debe recordar que desde el origen de la democracia moderna, o sea desde el momento en que la ciudadanía adquirió el carácter de universal, la Instrucción Cívica o Educación Cívica ha tenido el papel trascendental de formar al ciudadano.

Sin embargo, si los valores considerados importantes en una sociedad determinada van en sentido inverso de ese fin último de la educación, ni los mejores programas de estudio o libros de texto ni las más novedosas metodologías podrán evitar que nuestra nación no corra el riesgo de “irse a pique”. Si no se dan cambios medulares, nada impedirá que la sociedad en su conjunto se desplome, como en su época advirtió el gran educador Carlos Gagini, en su ejemplarizante libroEl árbol enfermo .

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Suplemento Autos 2007
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta