 Soldados libaneses patrullan Trípoli
(AFP)
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NAHR AL BARED, Líbano (AFP) -
El ejército libanés permaneció firme el viernes frente a los islamistas de Fatah Al Islam, atrincherados en el campo de refugiados palestinos de Nahr al Bared (norte de Líbano) al tiempo que el ministro de Defensa dio "una oportunidad a la negociación" para solucionar el conflicto.
El ejército libanés afirmó haber detenido a "un gran número" de miembros del grupo armado "en la región de la ciudad de Trípoli y alrededor del campo" de Nahr Al Bared, al tiempo que precisó haber reforzado su dispositivo en esa zona.
"No habrá ni indulgencia ni compromiso con los criminales asesinos", previno sin embargo el ejército, al reafirmar que "la única alternativa para ellos es respetar la ley y entregarse a la justicia".
El ministro de Defensa, Elias Murr, por su parte, afirmó a los periodistas que las autoridades "dan una oportunidad a las negociaciones políticas" para poner fin al conflicto.
"Si las negociaciones políticas fracasan, la comandancia del ejército se encargará de realizar las acciones necesarias", añadió.
Los medios locales libaneses, por su parte, señalaron una serie de mediaciones por parte de movimientos palestinos para acabar con la actual crisis.
Por su parte, el líder del partido opositor chiita libanés Hezbolá, Hassan Nasralá, también se declaró este viernes favorable a una solución política en un discurso televisado.
"Atención, hay que evitar la discordia", declaró al tiempo que previno contra un recurso a la fuerza, pues según Nasralá, "atacar el campo (...) sería un error (...); es peligroso para la unidad nacional en Líbano".
El jueves por la noche, combatientes islamistas y soldados libaneses posicionados en torno al campo de refugiados intercambiaron disparos durante unos quince minutos, pese a la tregua que entró en vigor el martes.
Un total de 78 personas han muerto en los combates que comenzaron el domingo, según un nuevo balance establecido este viernes por la AFP.
Durante la madrugada, el ejército libanés reforzó su dispositivo en torno al campo de Nahr al Bared, a donde envió una quincena de tanques.
Los civiles palestinos seguían huyendo del campo este viernes, aunque según organismos de rescate el flujo ha disminuido. Los servicios de rescate dijeron haber evacuado a 20 civiles por la mañana.
La mitad de los 31.000 habitantes del campo han aprovechado la tregua para huir.
Por otra parte, la ayuda militar estadounidense destinada al ejército libanés --por un monto de 30 millones de dólares-- empezó a llegar el viernes, indicó a la AFP una fuente diplomática occidental.
En Beirut, el primer ministro, Fuad Siniora, reiteró el jueves que su gobierno estaba "decidido a erradicar los terroristas", y que descartaba negociar con los islamistas.
En este sentido, el ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, que el viernes finalizó una visita de dos días a Beirut, juzgó "justo" un eventual ataque del ejército libanés al campo, aunque matizó que debería hacerse "tras la evacuación del mayor número posible de civiles".
Ante la amenaza de un asalto a Nahr al Bared, la "Organización de Al Qaida en el país del Cham (Líbano, Palestina, Siria)" advirtió de que estudiaría atacar a los cristianos de Líbano, según el instituto SITE, especializado en la vigilancia de los sitios islamistas en internet.
Fatah al Islam está acusado de mantener lazos con la red Al Qaida y de servir a Siria para desestabilizar a Líbano, escenario de una grave crisis ligada a la creación de un tribunal internacional para juzgar a los asesinos del ex primer ministro libanés Rafic Hariri en febrero de 2005.
Siria, antigua potencia tutelar de Líbano, niega todo vínculo con Fatah al Islam.
La mayoría parlamentaria antisiria de Líbano acusa a la oposición, apoyada por Damasco y Teherán, de impedir la creación del tribunal internacional, que apunta a Siria como responsable del asesinato de Rafic Hariri.
La escalada de violencia en el norte de Líbano estalló justo después de que Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña presentaran en el Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución vinculante que prevé la creación de dicho tribunal.
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