 El sobrino del ex campeón junto al Príncipe Alberto
(AFP)
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MONACO (AFP) -
El principado de Mónaco celebra esta semana y hasta el domingo la memoria de su 'rey' Ayrton Senna, en el contexto de la 65ª edición del Gran Premio de Fórmula 1, recordando las seis victorias del legendario corredor brasileño en las estrechas callejuelas del circuito.
En 1987 el piloto brasileño ganó por primera vez en Mónaco y por ello los apasionados del automovilismo no quisieron dejar escapar la oportunidad de celebrar el 20ª aniversario de esa victoria, a la que le seguirían otras en los años siguientes.
El príncipe Alberto inauguró este viernes una placa a la memoria de Senna en la curva Loews, en una ceremonia que contó con la presencia de la hermana del corredor, Viviane Senna. Posteriormente, el príncipe recorrió la exposición dedicada al piloto, fallecido en 1994.
Los principales hoteles del principado han montado una coordenada exposición sobre el piloto, incluyendo los cascos (amarillos, con franjas verdes y azules) usados por Senna en sus seis victorias, así como los seis trofeos de vencedor que recibió en esas oportunidades.
La exposición incluye fotografías de las horas gloriosas de Senna en Mónaco, películas comentadas y detalles de sus victorias.
La japonesa Honda, que abastecía de motores a la escudería McLaren con los que Senna conquistó sus tres títulos mundiales, transportó en forma exclusiva y excepcional desde su museo en Motegi tres autos que fueron conducidos por el brasileño, según el responsable de la exposición, François Coizy.
Fue en el legendario circuito monegasco donde literalmente estalló y se consolidó la fama de Senna.
En su primera participación, en 1984, al volante de un modesto Toleman-Hart, el circuito quedó inundado por un verdadero diluvio. Pero Senna superó a todos rápidamente y pasó a ejercer una presión infernal sobre el líder Alain Prost, ante el asombro del público.
Senna intentó el ataque decisivo a Prost al entrar en la corta recta principal del circuito, pero cuando superaba al francés (a escasos metros de la línea de meta) el comisario de carrera, Jacky Ickx, mostró la bandera de interrupción de la prueba por falta de seguridad.
Prost fue considerado vencedor de la prueba, pero Senna se convirtió en un grande. En una única vuelta fue siete segundos más rápido que Prost.
En 1988 Senna protagonizó otro momento único en Mónaco, ya al volante de un McLaren. En una tanda de clasificación, pasó a clavar tiempos fenomenales en secuencia, pero súbitamente paró en los talleres y puso fin a su práctica.
Según explicó más tarde, decidió parar porque se vio a sí mismo fuera de su auto, como si conduciera dentro de un túnel, y percibió que no tenía más el control directo de su McLaren. A pesar de haber interrumpido la práctica antes de tiempo, logró más de un segundo y medio de ventaja sobre Prost.
En esa carrera, sin embargo, cuando nadie dudaba de su victoria, sufrió un accidente a la entrada del túnel en cuando era líder cómodo. Senna dejó su MP-4 y se dirigió caminando directamente a su departamento.
De los cascos en exposición, el de la victoria de 1987 fue cedido por un particular. El casco de su última victoria, en 1993, había sido ofrecido por el propio piloto al príncipe Rainiero III, y los otros vinieron especialmente de Brasil, incluyendo un séptimo casco bañado en oro.
"Esos cascos fueron cedidos en préstamo por los padres de Ayrton, que son sus propietarios. Será una ocasión única de ver esos objetos, porque en general no están en exposición", dijo a la AFP una portavoz de la Fundación Ayrton Senna, Benny Goldenberg.
Las celebraciones por Senna también incluirán la venta de cascos y vestimentas de pilotos, pero ningún objeto del piloto brasileño fue incluido en los lotes a ser vendidos.
Senna murió el 1 de mayo de 1994 a causa de un terrible accidente en la curva Tamburello en el Gran Premio de San Marino, cuando encabezaba las posiciones.
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