Búsqueda
Avanzada
Martes 22 de mayo, 2007
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Copa Nacional Ciclismo Montaña AM-PM
Campeonato 2006-2007
Sitio de Mapas

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Caja de Cambios (Motores y transporte)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:

Foto Principal: 908753
/LA NACIÓN
Buenos Días

Turquía y su laicismo


Víctor Hugo Murillo S.
vhmurillo@nacion.com


El 22 de julio, los turcos acudirán a las urnas para escoger a los 550 diputados, una consulta de gran trascendencia

Las elecciones se adelantaron después de la posibilidad de que el canciller, Abdullah Gul, fuese nombrado próximo presidente, lo que inquietó a diversos sectores políticos de Turquía, entre ellos los militares.

El bloqueo de esa designación, que hasta ahora recaía en la Asamblea, precipitó el anticipo de los comicios y el impulso de una reforma constitucional para que el jefe del Estado se escoja por votación popular.

Este cambio, que aún no es definitivo, conlleva un trasfondo ideológico-político fundamental. Es la reacción de quienes temen que el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamista) se vea tentado a modificar el Estado secular que estableció, en 1923, la separación entre política y religión.

No es de extrañar que los primeros en advertir tajantemente contra esta posibilidad hayan sido los militares, quienes se consideran los guardianes de la Turquía contemporánea que el general Mustafá Kemal Attatürk fundó sobre las ruinas del derrotado Imperio Otomano.

Turquía fue el único de los perdedores en la Primera Guerra Mundial al que no pudieron imponer una paz con humillación. Attatürk defendió la integridad territorial del nuevo país y el ejercicio de la soberanía, en vez de las gravosas condiciones incluidas en el Tratado de Sèvres (1920, sustituido tres años después por el de Lausana).

Luego vinieron las reformas que le dieron su Constitución laica y, en general, impulsaron la “occidentalización”.

El Gobierno del AKP niega pretensiones de modificar el sistema y, al menos en público, sus dirigentes ven claro que las puertas de la Unión Europea solo se abrirán si Turquía se democratiza más y garantiza respeto pleno a los derechos humanos.

Resulta significativo y, a la vez muy estimulante, que en diversas ciudades se estén presentando manifestaciones populares en apoyo al régimen secular.

Queda por ver cómo se canalizan esas expresiones cuando los ciudadanos vayan a votar. Sobre todo, si renovarán el mandato al AKP, cuyo acceso al poder se vio favorecido por el desencanto de la clase media con los partidos tradicionales.

Pese a los altibajos suscitados desde su creación, Turquía prueba que el islam no es incompatible con la modernización económica e institucional.

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Suplemento Autos 2007
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta