 Paulson junto a la vicepremier china Wu Yi
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WASHINGTON (AFP) -
Bajo una creciente presión del Congreso, Estados Unidos llamó a China a acelerar sus reformas económicas, pero Pekín advirtió a Washington sobre el riesgo de "politización" de sus relaciones comerciales.
Este martes en la apertura de una nueva sesión del "diálogo económico estratégico" entre ambos países, señaló que los norteamericanos estaban "impacientes".
"Nuestros desacuerdos en materia de política económica no son sobre la dirección del cambio, sino sobre el ritmo del cambio", dijo Paulson en la inauguración de la reunión en Washington.
"Los estadounidenses tienen varias virtudes --somos personas innovadoras que trabajamos duro--, pero también somos impacientes", afirmó el responsable del Tesoro, quien encabeza la delegación estadounidense en las conversaciones con la representación china, dirigida por la viceprimera ministra china, Wu Yi.
Un tema clave que Estados Unidos quiere tratar en la reunión es el de la cotización del yuan. Las autoridades y empresarios estadounidenses acusan a Pekín de mantener netamente devaluado al yuan, lo que abarata sus exportaciones y amplía el déficit comercial de Estados Unidos.
La "dama de hierro" china también puso en guardia contra lo que considera una tentación de dar una dimensión política a las cuestiones económicas estadounidenses, principalmente comerciales.
"Hay que resistir las tentativas de politizar los temas económicos o comerciales", estimó Wu Yi, agregando que desde su punto de vista ello es "inaceptable".
"Los problemas y controversias deben ser abordadas con calma y solucionadas según la ley económica", afirmó la ministra china.
Wu Yi subrayó que Estados Unidos, el país más desarrollado del mundo, y China, en pleno crecimiento, se encuentran en etapas de desarrollo diferentes y que se sitúan en los dos polos opuestos de la cadena de producción.
"No deberíamos permitirnos reprochar a la otra parte nuestros problemas internos", sentenció.
China y Estados Unidos reanudaron a mediados de diciembre en Pekín el "diálogo estratégico económico" en un intento por resolver sus diferendos comerciales bilaterales.
Preocupados por su enorme déficit comercial, originado en más de un tercio en las importaciones procedentes de China, Estados Unidos insiste ante Pekín para que revalúe su divisa. Pero el yuan no es el único punto de fricción, Washington se queja también de violaciones de derechos de propiedad intelectual (DPI) y limitaciones en la apertura del mercado chino.
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