 Barricadas en el norte de Líbano
(AFP)
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NAHR AL BARED, Líbano (AFP) -
Miles de refugiados palestinos aprovecharon el martes la frágil tregua entre el ejército libanés y los combatientes islámicos de Fatah al Islam para huir del campo de Nahr al Bared, en el norte de Líbano, donde un primer convoy de ayuda de la ONU fue atacado.
Tras tres días de combates que se cobraron 68 muertos, "miles de refugiados, hombres, mujeres y niños comenzaron al final de la tarde a huir a pie o en vehículos de Nahr al Bared para refugiarse en el campo vecino de Baddaui", precisó Hajj Rifaat, uno de los responsables en Baddaui de Fatah, la formación del presidente palestino, Mahmud Abas.
Según Rifaat, los habitantes de Nahr al Bared, donde viven más de 30.000 personas, aprovecharon la tregua unilateral decretada por Fatah al Islam. El campo de Baddaui se verá "desbordado" en breve, ya que "el flujo de desplazados continúa a un ritmo acelerado", advirtió.
Cientos de refugiados se encaminaron hacia Trípoli, la gran ciudad vecina, según un corresponsal de la AFP.
Horas antes, un primer convoy de ayuda humanitaria que acababa de entrar en el campamento, fue blanco de disparos que mataron a dos civiles palestinos, según Hoda Samra, portavoz de la Agencia de la ONU de Ayuda a los Refugiados Palestinos (UNRWA).
El convoy logró entregar víveres y medicamentos, pero tuvo que partir sin distribuir agua, añadió la portavoz. "Intentaremos aportar ayuda suplementaria mañana (miércoles). Esta gente cuenta con nosotros, están sin agua, electricidad ni teléfono y empiezan a faltarles la comida y las medicinas", dijo.
La ayuda humanitaria llegó después de que Fatah al Islam se declarara "dispuesto a respetar un alto el fuego" a partir de las 11H30 GMT.
La tregua parecía mantenerse por la tarde. "La calma reina en el perímetro del campo. No ha habido disparos contra nuestros soldados", declaró un portavoz del ejército libanés.
"Nuestros hombres respetan el alto el fuego y los soldados libaneses también", señaló por otra parte un portavoz de Fatah al Islam.
Sin embargo, poco después de entrar en vigor la tregua, un miembro del grupo radical islamista se hizo estallar en Trípoli, tras ser acorralado durante una operación del ejército libanés.
El Fatah al Islam, integrado por palestinos, libaneses, sirios y otros ciudadanos árabes, se había instalado en Nahr al Bared, un campamento cercano a la frontera siria, a fines de 2006.
El ejército libanés llevaba tres días bombardeando el campamento para vencer la resistencia del grupo sunita, acusado de ser utilizado por los servicios de inteligencia sirios para tratar de desestabilizar Líbano y de estar vinculado a la red Al Qaida.
Ante el asedio y bombardeo del campo de Nahr el Bared, Fatah al Islam amenazó con llevar sus ataques más allá de Trípoli. Dos atentados ocurrieron en Beirut, pero el grupo desmintió una reivindicación que le ha sido atribuida.
Esta ola de violencia aumenta el temor sobre la estabilidad de Líbano, sumido en una profunda crisis política relacionada con el proyecto de tribunal internacional para juzgar a los asesinos del ex primer ministro Rafic Hariri.
El ex jefe de gobierno libanés fue asesinado en Beirut en 2005 en un atentado en el cual se sospecha de la participación de Siria.
El líder druso libanés, Walid Jumblatt, acusó a Siria, ex potencia tutelar de Líbano, de estar detrás de esta violencia. Fatah al Islam es "una banda terrorista que nos ha enviado Siria, (...) descontenta del proyecto del tribunal", declaró Jumblatt.
Siria desmintió todo vínculo con el grupo radical islámico a través de su ministro de Exteriores, Walid Muallem, y reiteró su oposición a la creación de un tribunal destinado a juzgar a los asesinos de Hariri.
Estados Unidos, que estudia una ayuda militar urgente de 30 millones de dólares para el gobierno libanés de Fuad Siniora, advirtió que "no toleraría ninguna tentativa" por parte de Damasco de impedir la creación del tribunal.
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