 Presidente de Venezuela, Hugo Chávez
(AFP)
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LA PAZ (AFP) -
El gobierno del presidente de Bolivia, Evo Morales, defendió este martes su alianza política y económica con Venezuela, al asegurar que la unidad entre los dos países "es indestructible", en momentos en que políticos de oposición cuestionan esa cercanía.
El ministro de Defensa, Wálker San Miguel, afirmó este martes que "con Venezuela tenemos una hermandad histórica, venezolanos como (Simón) Bolívar o (Antonio José de) Sucre nos ayudaron en la lucha por la independencia (contra la corona española) y que la unidad entre Venezuela y Bolivia es indestructible".
"Cuando hay solidaridad de un país a otro, nosotros tenemos que aplaudir", insistió el ministro boliviano, quien indicó que una parte de la ayuda de 30 millones de dólares anunciada el año pasado por Caracas servirá para fortalecer la infraestructura cuartelaria y mejorar las condiciones de vida de los soldados bolivianos, en su mayoría pobladores indígenas pobres.
Consultado San Miguel sobre si Venezuela le pasará a Bolivia alguna factura política por la cooperación, el ministro respondió que esos fondos financieros son distribuidos por el gobierno.
De esa suma y en el marco de los convenios bilaterales de cooperación, unos 10 millones de dólares serán distribuidos entre unos 200 cuarteles de las tres fuerzas bolivianas (Ejército, Fuerza Aérea y Armada) a un promedio de 50.000 dólares para cada unidad castrense, según informó el ministerio de Defensa.
El despacho gubernamental comenzará a desembolsar los recursos, una vez que cada regimiento entregue proyectos de mejoramiento cuartelario.
Los recursos económicos que el gobierno de Morales comenzó a desembolsar en favor de las Fuerzas Armadas, municipios pobres y campañas de alfabetización, provocaron el rechazo de políticos de la oposición que alertaron sobre la dependencia política que la ayuda genera.
La derechista agrupación Podemos y la centroderechista Unidad Nacional (UN) salieron a cuestionar la estrecha relación política y comercial entre los gobiernos de La Paz y Caracas.
El ex presidente liberal Jorge Quiroga (2001-02) y líder de Podemos, afirmó que "lamentablemente (el Gobierno) está sometido al chavismo y nos pisotean a los bolivianos, agreden a las instituciones, intimidan a la justicia, someten a las Fuerzas Armadas, arrinconan a la Iglesia Católica, haciéndose eco de estas posiciones chavistas que vienen de afuera y nos hacen daño".
El diputado de UN Arturo Murillo declaró al periódico La Razón que "la injerencia ha llegado a límites insostenibles" y expresó su deseo de que la ayuda para los militares bolivianos no sea para "comprar (las) conciencias" de los uniformados.
Las sugerencias del embajador venezolano en Bolivia, Julio Montes, para que las Fuerzas Armadas cambien su visión y su política sobre la defensa nacional, para enfrentar "a un enemigo mayor y con más poder", al que no identificó, tampoco son una injerencia para el ministro de Defensa.
"Coincidimos con esas visiones", insistió el ministro boliviano, quien afirmó que el rol de los militares en Bolivia debe ajustarse a las prioridades del pueblo.
Los gobiernos liderados por el boliviano Morales, el venezolano Chávez y el líder cubano Fidel Castro han formado una estrecha alianza que se ha materializado, principalmente, en cuestionar la economía de libre mercado y de impulsar mecanismos de integración regional, alternativos al Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) y Tratado de Libre Comercio (TLC), apadrinados por Estados Unidos.
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