 Richardson anuncia su postulación
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LOS ANGELES (AFP) -
El gobernador de Nuevo Mexico, Bill Richardson, peleará en el Partido Demócrata la candidatura presidencial de Estados Unidos, según anunció el lunes en un discurso donde destacó sus raíces latinas, su rechazo al muro fronterizo y apoyó un retiro de las tropas en Irak.
"Con orgullo espero convertirme en el primer presidente latino de Estados Unidos", dijo Richardson en una conferencia de prensa bilingüe en Los Angeles, donde contó con el apoyo de varios líderes políticos y civiles de California (oeste del país).
De madre mexicana y padre estadounidense, Richardson reconoció que había "muchos candidatos en la carrera presidencial con buenas ideas" pero era necesario abordar frontalmente con los electores seis temas principales que afectan a los estadounidenses, especialmente la guerra en Irak, un cambio del sistema de salud y una reforma sobre la inmigración ilegal.
Con este anuncio en California, uno de los estados norteamericanos con mayor población latina, más del 30% de los casi 38 millones de personas, Richardson, de 59 años, se sumó a la contienda por las presidenciales en 2008 en el Partido Demócrata donde ya están en campaña la ex primera dama Hillary Clinton, Barack Obama y el postulante a la vicepresidencia del país en 2004 John Edwards.
"Tenemos que resolver la crisis en Irak y traer las tropas a casa, tenemos que plantearnos qué hacer con el calentamiento global, cómo vamos a solucionar la crisis en el sistema de salud, cómo haremos para que vuelva a crecer la clase media, cómo se van a controlar los precios del combustible y qué proponemos para solucionar el problema de la inmigración ilegal".
Sobre este último punto, Richardson, ex embajador de Estados Unidos en la ONU y ex secretario de Energía, aprovechó para calificar como "inconcebible" toda reforma migratoria que contemple el regreso a sus países de origen de los indocumentados, tal como lo concibe el proyecto que se prevé empezar a debatir este lunes en el Senado en Washington.
"Lo bueno es que sí hay un objetivo para la legalización (de los indocumentados) lo malo es que no está claro lo que van a hacer con el muro. ¡Hay que tumbar ese muro!", apuntó Richardson sobre la cerca metálica de más de 1.200 km de largo que propuso construir el presidente George W. Bush en la frontera estadounidense-mexicana de unos 3.200 km.
"Otra cosa que no me gusta del proyecto de reforma es que hay iniciativas que separan a las familias y también establece que toda la gente que está sin papeles en los Estados Unidos, los 12 millones, tienen que ir a su país natalicio para luego volver, no veo por qué eso es necesario, por lo tanto vamos a trabajar para mejorarlo", dijo el candidato.
Acompañado de su esposa Barbara Richardson, el ahora candidato por la designación demócrata descartó que su discurso en defensa de los inmigrantes indocumentados tenga un costo político dentro del electorado estadounidense.
"Presento mi candidatura porque estos son tiempos que requieren de un líder con experiencia probada y con capacidad ya demostrada de unir a la gente para abordar nuestros problemas".
Respecto a Irak, Richardson opinó que solo cuando se sepa que hay una fecha de salida de las tropas estadounidenses en ese país, se podrá alcanzar un acuerdo diplomático.
"Solo cuando esté claro que Estados Unidos se vaya de Irak, la diplomacia tendrá un oportunidad de éxito. Hay que negociar un acuerdo político que involucre a las partes en guerra y a los vecinos interesados, esa es la manera de evitar una guerra regional", propuso.
Richardson fue bautizado el "Indiana Jones" de la diplomacia estadounidense tras haber liderado varias misiones para liberar estadounidenses, o recuperar sus restos, en difíciles regiones del planeta, que incluyeron negociaciones con el ejecutado dictador iraquí Saddam Hussein.
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