 Salvatore Mancuso
(AFP)
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BOGOTA (AFP) -
La Corte Suprema de Justicia de Colombia examinará las declaraciones del jefe paramilitar Salvatore Mancuso, cuya confesión implicó en la última semana a más políticos -entre ellos al vicepresidente y ministro de defensa- con los grupos armados de ultraderecha.
Una fuente cercana a los magistrados indicó que se pedirá copia de la confesión rendida por Mancuso ante Fiscales, en cual implicó con esos grupos al vicepresidente Francisco Santos; al ministro de Defensa, Juan Manuel Santos y al congresista Mario Uribe, primo del presidente Alvaro Uribe, entre otros.
Estas afirmaciones fueron desmentidas tajantemente por los implicados y el vicepresidente Santos envió una carta a la Fiscalía pidiendo que se haga una detallada investigación de las afirmaciones de Mancuso.
De origen italiano Mancuso es uno de los jefes de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) que culminaron su desmovilización en abril de 2006, detenidos en una cárcel de alta seguridad a la espera de que la justicia dicte las condenas en su contra.
Según los compromisos adquiridos por el gobierno con las AUC a cambio de la desmovilización de unos 31.000 combatientes, estas condenas no podrán superar los ocho años de prisión.
Mancuso aseguró que en los años noventa el ahora vicepresidente Santos pidió a jefes paramilitares colaboración para montar grupos de ultraderecha en Bogotá.
Además aseguró que su primo, el actual ministro de Defensa, también sostuvo un encuentro para promover el apoyo de las Autodefensas a un plan para sacar del poder al presidente Ernesto Samper (1994-98).
Mancuso también involucró a los generales Rito Alejo del Río, Iván Ramírez y Martín Orlando Carreño (que murió el domingo en un accidente de tránsito) como colaboradores de los grupos de ultraderecha para frenar el avance de las guerrillas de izquierda.
En una carta publicada el fin de semana en su página de internet (www.salvatoremancuso.com) negó que su confesión ante la Fiscalía, sea una forma de chantaje y pidió a los políticos, empresarios y militares implicados con los grupos de ultraderecha que "le digan toda la verdad al país".
"Más que un requisito legal y lejos de ser un chantaje, la verdad que brota de mis palabras expresa mi deseo de paz", asegura Mancuso en su texto.
"El país debe saber que la verdad y la responsabilidad del horror que vivimos no reposa en un solo hombre (...). Por eso invito a todos los que fueron responsables; para que hoy cuando el país nos lo pide, también digan la verdad sin rasgarse las vestiduras", señala el texto.
La justicia colombiana investiga desde octubre los nexos entre parlamentarios -la mayoría cercanos al gobierno- y funcionarios con los grupos de ultraderecha y ha ordenado la detención de 13 congresistas y 15 políticos.
"Si Mancuso colabora con la Corte el expediente de la para-política se aclararía con facilidad o mejor lo despacharíamos en seis meses" dijo una fuente de la Corte citada por la revista Semana, que no la identificó.
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