 Bachelet anunció cambios en la educación
(AFP)
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VALPARAISO, Chile (AFP) -
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, anunció que flexibilizará la férrea política fiscal para aumentar el gasto social, especialmente en educación, lo que debería ayudar a paliar un descontento ciudadano que la enfrenta a la más baja popularidad de su mandato.
"He tomado la decisión de que reduciremos la meta del superávit estructural a 0,5% del PIB a partir del presupuesto de 2008", anunció Bachelet ante el Congreso pleno reunido en el puerto de Valparaíso, 110 km al oeste de Santiago.
Con ello se deroga la regla del superávit fiscal del 1% del Producto Interno Bruto (PIB), que obligaba al Estado a mantener esa meta de ahorro anual en períodos de crecimiento económico para destinarlos a futuros momentos de recesión.
Según la mandataria, la buena salud actual de las cuentas fiscales le permite al país reducir a un 0,5% esa meta de ahorro a contar del año 2008.
Los riesgos fiscales de Chile se han minimizado, particularmente por el fortalecimiento patrimonial del Banco Central, la reducción de la deuda pública y el mayor acceso del fisco al crédito nacional e internacional en diversas monedas, describió Bachelet.
Los recursos serán destinados principalmente a la educación escolar que, a contar del próximo año, comenzará a recibir 650 millones de dólares adicionales sobre los 5.000 millones de dólares que recibe ahora.
El gobierno también destinará recursos para mejorar las viviendas, fortalecer el sistema de pensiones y el sector de la salud, ampliando la cobertura estatal para el tratamiento de enfermedades y la construcción de nuevos centros hospitalarios.
"Consolidar las bases de un sistema de protección social será la marca histórica de mi gobierno", afirmó Bachelet.
"Como hemos sembrado, podemos cosechar y utilizar esos recursos adicionales en educación", destacó por su parte el ministro de Hacienda, Andrés Velasco.
El parlamentario socialista Carlos Ominami aseguró que la reducción de la meta de ahorro es "un cambio esperado", mientras que Adolfo Zaldívar, del Partido Demócrata Cristiano, lo calificó de "extraordinariamente positivo", aunque aseguró que debió implementarse antes para evitar el descontento social.
"La presidenta cedió razonablemente a las presiones", indicó a la AFP el analista Patricio Navia.
"Pero también creo que mantuvo sus prioridades. Las presiones eran a gastar más, pero Bachelet logró reposicionar los temas de su agenda. O sea, más que en gasto, mantuvo sus prioridades en inversión para crear la red de protección social que prometió", explicó el politólogo.
Bachelet enfrenta los niveles más bajos de popularidad, en torno al 40%, desde que asumió el mando el 11 de marzo de 2006.
Según diversos sondeos, el descontento aumentó por la defectuosa implementación de un nuevo sistema de transporte para la capital chilena, llamado Transantiago, que comenzó a operar en febrero pasado.
"Las cosas se hicieron mal", reconoció la mandataria en su discurso de este lunes. Y de paso fue el primer punto que trató en su discurso de más de 100 minutos.
"Las personas tienen todo el derecho a estar molestas y angustiadas. Comprendo su indignación y su impotencia", dijo, asegurando que "el problema se va a arreglar".
Bachelet fue interrumpida por varios segundos en su discurso por manifestantes que reclamaban ayuda para el pago de sus deudas en vivienda.
La presidenta reaccionó primero señalando que entendía el problema de ellos y que "hemos buscado una solución".
Pero cuando los manifestantes continuaron, señaló que "la democracia es parte del respeto. Y el respeto es poder escuchar en un acto solemne como éste", declaró en medio de los aplausos de la asistencia.
En las afueras del Congreso, 31 manifestantes fueron detenidos en enfrentamientos con la policía mientras protestaban con barricadas contra el gobierno. Las marchas y protestas fueron convocadas por el Partido Comunista y otras organizaciones políticas y sociales.
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