Búsqueda
Avanzada
Lunes 21 de mayo, 2007
San José, Costa Rica.

Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,

  Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review


  Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Chats
Foros

  Especiales Noticiosos
Listado Completo

Ocio y Cultura
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (Revista Dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Sitios Costa Rica

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna Idioma

  Otros formatos
nacion.com en su PDA
nacion.com en el celular
nacion.com en formato
Noticias por e-mail

Quiénes somos
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Gente Ya

-Esta página se actualiza continuamente durante todo el día. Para ver la edición más actual, sírvase oprimir el botón de "Refresh" o "Refrescar" de su visualizador de Internet.


Sale a la luz libro en memoria de clandestinos en "cementerio" mediterráneo

=(FOTOS)=
SGE.FHZ36.210507132859.photo00.quicklook.default-172x245.jpg
Portada del libro "Mamadou va a morir"
(AFP)

ROMA (AFP) - Después de recorrer durante tres meses las rutas de la inmigración clandestina en Africa, un joven periodista italiano pasó al papel periplos sembrados de peligro en su obra "Mamadou se va a morir", en memoria a los miles de desaparecidos en el "cementerio" del Mediterráneo.

Hace un año, el reportero Gabriele Del Grande, de 25 años, decidió contabilizar el número de inmigrantes cuya muerte en el Mediterráneo había sido anunciada por la prensa internacional en los últimos 20 años.

"Calculé 8.226 muertos desde 1988. Sin contar de los que no sabemos nada, desaparecidos sin testigos, que podrían doblar o hasta multiplicar por diez la cifra", explica el periodista a la AFP.

Según sus datos, 6.000 de los clandestinos perecieron ahogados al tratar de alcanzar las costas italianas, españolas o maltesas, aunque tan sólo se encontraron los cuerpos de la mitad de ellos.

"Además, más de un millar de candidatos a la inmigración hallaron la muerte atravesando el Sáhara. No conocemos el número exacto de fallecidos, pero todos los que sobreviven en su travesía por el desierto explican que han visto morir a muchos compañeros durante la ruta", afirma el autor de este compendio de relatos de un viaje tan particular publicado este mes en Italia.

El pasado octubre, Del Grande desembarcó en Marruecos, donde inició un periplo solitario que le condujo a países como Túnez, Mauritania y Senegal, cruzándose con hombres y mujeres dispuestos a todo por llegar a Europa, pero también con familias angustiadas ante la falta de noticias de un allegado partido meses atrás.

En su libreta, anotó una larga lista de víctimas de la violencia policial, de ahogados tras una avería de motor, de asfixiados en grandes camiones o de clandestinos pudriéndose entre rejas. Tampoco olvidó a "todas aquellas personas detenidas y reconducidas a la frontera de Marruecos, Argelia o Libia, abandonadas en los confines del desierto y libradas a su suerte".

"Hay miles de personas que erran entre dos fronteras desde hace meses, algunas incluso años, o que se esconden en la periferia de las grandes ciudades de las costas norteafricanas con una sola idea en mente: volver a partir a cualquier precio", explica Del Grande.

Sólo unos pocos de estos clandestinos huyen de conflictos armados, según este periodista. La mayoría "parte en busca del sueño europeo, al igual que hace dos generaciones se iba detrás del sueño americano", agrega.

El perfil del emigrante responde a un hombre joven, de entre 18 y 30 años, "sin ninguna perspectiva en su país, que ve el futuro como un suicidio lento".

En la capital maliense de Bamako, Del Grande conoció a dos jóvenes cameruneses que partieron de su país hace cuatro años. Desde entonces, fueron detenidos en varias ocasiones en el Magreb, para finalmente aterrizar en Mali.

"Su idea fija es volver a partir. No quieren regresar a Camerún, para ellos sería una humillación", relata.

Su experiencia le permite pronosticar que "la militarización de las costas mediterráneas no detendrá este fenómeno. Los países europeos deberían ofrecer más posibilidades a los inmigrantes. Después de todo, los necesitan económica y demográficamente".

De esta forma, "las tentativas para llegar a Europa se asemejarían menos a auténticas odiseas", resume.

© 2007 AFP


- Información provista por la agencia AFP. Cualquier imprecisión en estos cables proviene directamente de la agencia de noticias AFP. Si desea que nacion.com envíe todos los días información de última hora a su correo electrónico, vea los detalles en el servicio de envío de noticias por email.

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Inventario completo


Suplemento M
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta