 Palestinos trasladan a un herido después del ataque aéreo israelí en Gaza
(AFP)
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GAZA (AFP) -
Ocho palestinos murieron el domingo por la noche en un ataque aéreo israelí contra la casa de un jefe del movimiento radical islámico Hamas, pocas horas después de que el gobierno de Israel diera luz verde a su ejército para que amplíe sus operaciones en la franja de Gaza.
La aviación israelí atacó la vivienda de Jalil Al Hala, miembro del Consejo legislativo palestino (CLP-Parlamento), quien no se encontraba en su interior en ese momento.
En cambio, fallecieron varios miembros de su familia o vecinos, y al menos 12 otras personas resultaron heridas y fueron trasladadas a un hospital.
Al Hala visitó a los lesionados en el hospital, donde afirmó que el ataque "no detendrá la resistencia ni la yihad (guerra santa)".
El primer ministro palestino, Ismail Haniyeh, de Hamas, denunció "un crimen horrible perpetrado por los sionistas".
El presidente palestino, Mahmud Abas, también condenó "la escalada de violencia contra civiles en Gaza".
Por otra parte, un palestino murió y cuatro resultaron heridos la noche del domingo en otro ataque de la aviación israelí, contra un taller metalúrgico en el barrio de Tuffa, en Gaza, según fuentes médicas palestinas.
Los ataques del domingo por la noche ocurrieron luego de que el gobierno de Israel autorizara a las fuerzas castrenses a "aumentar sus operaciones con el fin de reducir (el número) de disparos de cohetes y asestar golpes a las infraestructuras de los terroristas responsables", según un comunicado del gabinete de seguridad israelí.
Estas intervenciones "se concentrarán, en esta fase, contra Hamas y la Yihad Islámica, responsables de la escalada" de violencia, mientras que "medidas más drásticas" serán tomadas si es necesario posteriormente.
"No hay una solución milagrosa a los disparos de cohetes. Cada solución es compleja y puede acarrear consecuencias múltiples. Es por esto que elegimos una (opción) gradual", declaró el primer ministro, Ehud Olmert.
Un alto responsable israelí precisó bajo el anonimato que su gobierno descarta la opción de una operación terrestre de envergadura en Gaza y que, por el momento, privilegia "los ataques aéreos y las acciones contra los jefes militares de los grupos terroristas y los activistas que lanzan cohetes".
El domingo, antes del alba, la aviación israelí atacó dos viviendas utilizadas para la fabricación de cohetes y como depósitos de armas, según las fuerzas militares.
Tres miembros de las Brigadas Ezzedine al Qassam, brazo armado de Hamas, perecieron al ser bombardeado su vehículo, según el grupo y fuentes médicas.
Desde el miércoles, 32 palestinos fallecieron.
Pese a la respuesta militar hebrea, la mayor y más mortífera desde la firma de una tregua el pasado noviembre entre israelíes y palestinos, los cohetes no han dejado de llover sobre Israel.
Una salva de diez proyectiles fueron lanzados el domingo contra el sur del Estado hebreo, cuatro de ellos sobre la ciudad de Sderot, sin dejar víctimas.
Desde el 16 de mayo, más de 100 cohetes impactaron en suelo hebreo, 49 de ellos en Sderot, con un saldo de 16 heridos, según la policía.
Israel decretó el domingo el "estado de excepción" en las ciudades limítrofes de la franja de Gaza y transfirió al ejército todos los poderes civiles, según el ministerio de Defensa.
La ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, sugirió el despliegue de una fuerza internacional entre la frontera egipcia y la franja de Gaza.
Según su gabinete, la canciller se entrevistará el lunes en Sderot con el Alto Representante para la Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana.
La Casa Blanca instó a Israel a la contención, pero urgió a Hamas a cesar los disparos de proyectiles, según un portavoz.
Por su parte, el papa Benedicto XVI exhortó a la comunidad internacional a "multiplicar sus compromisos en favor de un relanzamiento de las negociaciones" e instó a los palestinos al "sentido de la responsabilidad" y a los israelíes a la "moderación".
En el frente palestino, un quinto alto el fuego concluido el sábado entre Hamas y Fatah, del presidente Mahmud Abas, se respetaba la noche del domingo tras nueve días de combates entre islamistas y las fuerzas leales al líder de la Autoridad Palestina, que dejaron unos 50 muertos.
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