 Chris Vermeulen
(AFP)
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LE MANS, Francia (AFP) -
Después de Asutralia en 2006, la lluvia se invitó este domingo en el circuito Bugatti en Le Mans para poner patas arriba la carrera de MotoGP del Gran Premio de Francia, en el que Chris Vermeulen obtuvo una primera victoria bien merecida.
En su segunda temporada completa en MotoGP, el ex campeón del mundo de Supersport en 2003 y subcampeón mundial de Superbike en 2005 obtuvo un segundo podio --había sido segundo en Philipp Island el año pasado en condiciones similares--, y una primera victoria que coronó su dominio del derrape bajo trombas de agua.
"Lo más difícil era saber cuándo parar para tomar la moto con neumáticos de lluvia. Como no habíamos entrenado baja lluvia, la carrera era particularmente difícil. No pensaba en mi primera victoria, estaba concentrado para mantenerme en la pista en cada curva. Estoy en las nubes", declaró el joven australiano (de 24 años).
El italiano Marco Melandri, vencedor el año pasado en Le Mans, fue el único capaz de seguir el ritmo de Vermeulen en las últimas vueltas antes de abandonar la caza.
"Fue una carrera sorprendente, muy difícil de manejar. Era muy peligroso porque no teníamos ninguna referencia en semejantes condiciones. Cometí errores de frenado y derrapé. Entonces me dije que era mejor dejar ganar a Chris la carrera. Era su día", declaró el piloto N.1 de la escudería Gresini-Honda.
El líder australiano del campeonato, Casey Stoner, acabó en el podio y sacó seis puntos más a su rival italiano Valentino Rossi, que sufrió bajo la lluvia.
"No esperaba acabar la carrera. Estoy muy contento de terminar en el podio", explicó el australiano en rueda de prensa. Un podio totalmente Bridgestone y una derrota completa para Michelin que sólo clasificó a tres pilotos: Pedrosa (4o), Rossi (6o) y Edwards (12o).
Las condiciones climáticas volvieron la carrera completamente loca con seis líderes diferentes (Rossi, Guintoli, De Puniet, Hopkins, Melandri, Vermeulen) y una parada en 'boxes' en la décima vuelta (de 28) para cambiar de moto.
Las caídas fueron numerosas afectando vuelta a vuelta a Checa, Guintoli, Elías, De Puniet, Nakano, Hayden. A la llegada, solamente 12 pilotos (de 19) clasificaron. Colin Edwards, que había obtenido la 'pole', acabó último a tres vueltas del vencedor después de cambiar dos veces de neumáticos.
En las cilindradas menores, cuyas carreras se disputaron sobre pista seca, los españoles Sergio Gadea en 125cc y Jorge Lorenzo en 250cc se mostraron los más ágiles.
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