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Foto Principal: 1600807
/LA NACIÓN
Personajedel día

Lorena Araya Rivera

Encargada de la guardería Tía Lore

Esteban Oviedo
eoviedo@nacion.com

“Donde comen dos comen cuatro”. Con esa frase, Lorena Araya Rivera explicó su decisión de mantener en su guardería infantil a los niños cuyo cuido el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) desfinanció al establecer un tope en los subsidios a las familias pobres.

La ‘tía Lore’, como le dicen a Araya los 45 chiquitos de su centro, calificó de injusta la decisión del IMAS de poner un límite en el pago del servicio de guardería.

Con esa convicción, la mujer decidió mantener bajo su alero a los hijos de tres familias que necesitan el cuido diurno de más de dos niños mientras los progenitores trabajan para poder vivir.

Los padres no pueden pagar la diferencia de dinero mensual que dejó de costear el IMAS, por lo que ella no los desamparó.

En el caso de una familia pobre con cuatro chiquitos, el vacío que dejó el Instituto para el pago de la guardería es de ¢40.000.

Al igual que Araya, otros centros infantiles decidieron poner de su bolsillo para mantener a todos los menores.

Otros, lamentablemente, no pudieron sostener la inestabilidad financiera y algunos pequeños dejaron de asistir.

En la guardería Tía Lore hay menores que son cuidados en ese lugar desde que tenían un mes de vida y hoy cuentan con más de diez años. Araya dice que no los dejará.

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