 Paul Wolfowitz
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WASHINGTON (AFP) -
Estados Unidos promete una rápida decisión sobre el sucesor del renunciante presidente del Banco Mundial Paul Wolfowitz, una elección que se espera equilibre la agenda neoconservadora de la administración del presidente George W. Bush con una mayor flexibilidad diplomática.
La mañana después de la dimisión de Wolfowitz, envuelto en un escándalo por nepotismo, la Casa Blanca buscó voltear la página y terminar con la crisis que llevaba ya más de un mes. Incluso sugirió que se podría romper la tradición y nominar un nuevo presidente del BM que no sea estadounidense.
Wolfowitz anunció la noche del jueves que su dimisión se haría efectiva el 30 de junio en el "mejor interés" del Banco, tras varias semanas de encontrarse bajo presión por el aumento salarial y ascenso que consiguió para su pareja.
Por su parte, el personal del BM condenó el acuerdo de salida que permite al cuestionado presidente dejar el cargo a fines de junio, por perjudicar la integridad del organismo.
El acuerdo anunciado la noche del jueves entre los 24 directores ejecutivos del BM y Wolfowitz acepta que se cometieron errores de ambos lados, pero que se hicieron "de buena fe".
"Aunque es bienvenida, la renuncia del presidente es inaceptable bajo el acuerdo actual", dijo en un comunicado la Asociación de Empleados el jueves.
Ex subsecretario de Defensa y uno de los estrategas de la invasión a Irak en marzo de 2003, Wolfowitz fue nombrado por el presidente Bush al cargo de presidente del Banco Mundial en 2005.
La nominación fue rechazada en Europa, que se oponía a la guerra en Irak, que la consideró una muestra de la unilateral mano dura de Bush.
Nombrar a un "halcón" que favorece las operaciones militares para que dirija el Banco, de 185 países miembros, encargado de distribuir anualmente más de 20 millones de dólares en ayuda para el desarrollo era para muchos una mala elección.
Sin embargo, apoyaron la elección de Washington según la tradición que existe por más de seis décadas: Estados Unidos escoge al líder del Banco Mundial, y las potencias europeas eligen al del Fondo Monetario Internacional.
La Casa Blanca informó este viernes que iniciaría rápidamente el proceso de nominación del próximo presidente del BM y dejó abierta la posibilidad de que el sucesor de Wolfowitz no sea estadounidense.
"Queremos movernos rápidamente en este proceso", dijo el portavoz de la Casa Blanca Tony Fratto a la prensa. "Queremos asegurarnos de seleccionar al mejor individuo para el cargo (...) alguien con pasión real por sacar a la gente de la pobreza", agregó.
Rumores habían circulado en los últimos días de que el saliente primer ministro británico, Tony Blair, aliado de Bush que hizo una visita de despedida a la Casa Blanca esta semana, podría ser el sucesor de Wolfowitz.
Joseph Stiglitz, ex funcionario del BM y ganador del premio Nobel de economía, dijo que el saliente primer ministro británico podría ser nominado como el próximo presidente del Banco.
Blair "es una de las personas que claramente está en discusión", señaló a la cadena BBC.
La lista de posibles sucesores de Wolfowitz también incluye al ex representante comercial de Estados Unidos Robert Zoellick, así como al subsecretario del Tesoro Robert Kimmitt y al ex presidente de la Reserva Federal Paul Volcker.
"La salida de Wolfowitz puede estar justificada, pero ella tiene más que ver con resentimientos de la burocracia por su papel en la guerra de Irak y sus iniciativas de reforma interna, más que su falta de ética", dijo Ian Vasquez del conservador Cato Institute de Washington.
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