 El gobierno de Morales fue criticado por Estados Unidos
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LA PAZ (AFP) -
Estados Unidos volvió a criticar a Bolivia porque la erradicación de plantaciones de coca, principal insumo de la cocaína, se realiza "muy despacio" y advirtió que la droga fluye peligrosamente a países vecinos como Argentina, Brasil y Chile, con Europa como destino final.
"El Gobierno (del presidente Evo Morales) ha expresado sus buenos deseos de erradicar cultivos de coca en los Yungas; sé que es difícil, no estamos mirando los deseos, sino los resultados y éstos los vemos lentos", afirmó el embajador de Estados Unidos en La Paz, Philip Goldberg.
La posición del diplomático, recurrente a la hora de observar el deseo del mandatario y líder de los cocaleros de elevar la frontera legal de cultivos de coca de 12.000 a un tope de 20.000 hectáreas, tiene lugar en momentos en que una delegación del gobierno y empresarios gestiona en Washington la ampliación de la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPDEA, por sus siglas en inglés).
Para el embajador, la cocaína que sale de Bolivia, calculada de manera extraoficial en unas 60 toneladas anuales, no sólo es transportada a su país, sino también a Europa, por países puentes como Argentina, Brasil y Chile.
Bolivia, tercer país productor de cocaína de la región, después de Colombia y Perú, tiene unas 25.000 hectáreas de coca, según informes satelitales de Estadis Unidos, pese a que la Ley Antidrogas de este país sólo fija un tope de 12.000 hectáreas para usos tradicionales, como infusión, masticación y ritos aymara-religiosos.
Goldberg, apelando a la ley boliviana, recordó que entre Bolivia y Estados Unidos "tenemos un acuerdo bilateral y hay una ley boliviana que especifica que se deben erradicar entre 5.000 y 8.000 hectáreas cada año", si bien el gobierno de Morales asegura que en 2006 logró cumplir con la meta mínima de 5.000 hectáreas y las incautaciones de droga fueron exitosas.
La principal región en este país andino que ha registrado aumento de cultivos de coca es los Yungas, en los valles subandinos al este de La Paz, donde existirían unas 18.000 hectáreas.
El presidente boliviano, un antiguo y connotado líder de los indios cocaleros, pretende legalizar la coca con fines alimenticios y medicinales, con el apoyo financiero de Venezuela, que comprometió un millón de dólares, y científico de Cuba, los dos firmes aliados políticos del régimen de La Paz.
La administración del presidente George W. Bush, principal aportante financiero de Bolivia en la lucha contra las drogas, ha manifestado, de manera reiterada, que cualquier incremento de los cultivos de coca, materia prima para la elaboración de cocaína, puede incidir negativamente en los esfuerzos bilaterales en combatir el narcotráfico.
Incluso la Casa Blanca ha demandado que las extensiones de coca en Bolivia deberían depender de un estudio sobre las cantidades de la planta que se necesitan para satisfacer el consumo local, mientras el gobierno ha anunciado el estudio también con la ayuda de la administración de Caracas.
Las relaciones entre La Paz y Washington han estado marcadas por las tensiones desde la llegada de Morales al gobierno en enero de 2006, por el rechazo del líder campesino al Tratado de Libre Comercio impulsado por Washington y la conformación de férreos lazos políticos y económicos con el venezolano Hugo Chávez y el cubano Fidel Castro, enconados enemigos de la Casa Blanca.
El pedido boliviano para ampliar la aplicación del ATPDEA de manera indefinida también ha sido elemento de incordio entre los dos países, aunque el embajador Goldberg indicó que "hay buena predisposición de algunos sectores en su país para renovar las preferencias arancelarias".
La Ley ATPDEA, ampliada a principios de año por el presidente Bush, fenece en junio próximo.
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