Martes 15 de mayo, 2007
San José, Costa Rica.

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Víctor Cordero despeja ante la marca de Rolando Fonseca, en un pasaje del segundo juego.
Albert Marín

Futbol
Por algo se le dice ‘un torneo aparte’


Gustavo Jiménez M.
gujimenez@nacion.com

Siempre se dice que Alajuelense y Saprissa juegan un campeonato aparte. Solo que pocas veces como este el viejo dicho adquiere una dimensión tan real.

Los morados terminaron arriba en la tabla general con 84 puntos, dos más que su archirrival.

Pero saquemos los números del “torneo” particular que juegan los dos colosos del balompié tico. Se enfrentaron seis veces, de las cuales Saprissa obtuvo cinco victorias y un empate. La Liga cerró la temporada sin poder derrotar una sola vez a los tibaseños.

Esto significa que, sin tomar en cuenta los enfrentamientos entre sí, Alajuelense hizo 81 puntos en la tabla general y Saprissa 68.

Los morados sacaron la ventaja en ese “campeonato” paralelo, que solo representó sufrimiento para el conjunto rojinegro.

Pero era mucho más que orgullo lo que estaba en juego. El once manudo falló en los duelos más importantes de la temporada, porque, además de ser clásicos, cuatro partidos ante la “S” correspondieron a partidos finales, dos por el Torneo de Apertura y dos por el Clausura.

Aquí la paternidad también quedó bien clara: tres victorias para los tibaseños y un único empate para el cuadro rojinegro.

La Liga lleva 11 partidos consecutivos sin ganarle a los morados, una racha que ya está consumiendo más de dos años.

Esta temporada, ni siquiera el estadio Alejandro Morera Soto se convirtió en un refugio seguro: el balance indica dos victorias para Saprissa y un empate.

En Tibás, mientras tanto, los tres duelos favorecieron al equipo casa, uno de ellos con marcador de escándalo. Fue aquel contundente 3-0 en el Torneo de Clausura.

Reír al último

Uno de los grandes pecados alajuelenses en la final del Clausura fue no poder sostener el marcador, que la mayor parte del tiempo estuvo a su favor.

Los manudos estuvieron ganando en 109 de los 180 minutos (60 por ciento del tiempo). Tomaron la ventaja en el minuto 42 del primer partido y la soltaron cuando Víctor Cordero empató al 88’.

Luego se volvieron a poner arriba dos veces en el segundo partido, primero con el gol de Herrera y luego con el de Núñez.

La serie estuvo empatada 63 minutos y Saprissa solo fue ganando ocho minutos. Claro, fueron los más importantes, los finales. Los que decidieron el campeón.