 José Padilla, conocido como el "talibán boricua"
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MIAMI (AFP) -
El juicio contra José Padilla, un norteamericano de origen puertorriqueño acusado de terrorismo, comenzó este lunes con fiscales alegando que se entrenó en Afganistán para combatir con la red Al Qaida y la defensa insistiendo en que está acusado equivocadamente.
En la presentación de su caso al jurado en el tribunal federal de Miami, el fiscal Brian Frazier no hizo referencia a la supuesta conspiración para explosionar una bomba radiactiva en la que, según el gobierno norteamericano, estuvo envuelto Padilla, y que llevó a su arresto y encarcelamiento hace cinco años.
El supuesto delito no está mencionado en las acusaciones por las que Padilla es juzgado.
Frazier dijo al jurado de 12 personas que Padilla y otros dos coacusados estaban al tanto de que "la misión central de Al Qaida era la destrucción de Estados Unidos y otros países", y que tomaron "pasos concretos para promover esta violencia".
Los coacusados junto a Padilla son Adham Amin Hassun, un palestino-estadounidense de 44 años, y Kifah Wael Jayyusi, un libanés de 45.
A los tres se les acusa de conspiración para asesinar, secuestrar y mutilar personas en el extranjero, y de pertenecer a una célula de la red Al Qaida con base en Estados Unidos que suministraba reclutas y fondos a extremistas islámicos en el exterior.
Pero el abogado de Padilla, Anthony Natale, insistió ante el jurado en que la Fiscalía no tiene ningún caso contra su cliente porque "José no era miembro de ninguna célula de apoyo porque no había ninguna. No cometió ningún acto de violencia. No hubo víctimas, reales o imaginarias".
Frazier, sin embargo, sostuvo que Padilla "se ofreció" para formar parte de "un campamento de entrenamiento de terroristas" en Afganistán, para lo cual completó un formulario en julio de 2000 y asistió a ejercicios en ese país con el fin de tomar parte en una yihad (guerra santa).
El fiscal dijo que presentará el formulario como prueba durante el juicio, y que tiene a un testigo -un estadounidense que también estuvo en un campo de entrenamiento de Al Qaida en Afganistán- que llegó a un acuerdo con el Gobierno a cambio de testificar en el proceso que en tales campos se recibía entrenamiento en el uso de armas y tácticas de combate.
Mientras Padilla, vestido de traje oscuro, estaba de pie frente al jurado, Natale insistió en que su cliente "es un joven acusado equivocadamente", y que él y los demás acusados no "representaban amenaza ni cometieron crimen alguno".
Por su parte, los abogados de Hassun y Jayyusi pintaron a sus clientes como devotos creyentes preocupados por el destino de otros musulmanes en áreas de conflicto, pero nunca apoyando el terror.
"No hay pruebas de terrorismo, o asesinatos, o mutilaciones o secuestros", dijo William Swor, abogado de Jayyousi, ciudadano estadounidense.
"El Gobierno está tergiversando los hechos", dijo Jeanne Baker, abogada de Hassun, un libanés residente en Florida quien supuestamente reclutó a Padilla.
"El gobierno realmente está tratando de juzgar a Al Qaida", agregó la abogada.
En caso de ser hallados culpables, Padilla, también conocido como Abdulá al-Mujahir, y sus coacusados podrían ser condenados a cadena perpetua en prisión. El trío se ha declarado inocente de los delitos.
Padilla, un ex pandillero de Chicago de origen puertorriqueño, de 36 años, vivió en Florida (sudeste) antes de convertirse al Islam en la década de 1990. Fue a Afganistán antes de regresar a Estados Unidos, donde fue detenido a su arribo al aeropuerto de Chicago en mayo de 2002.
Entre bombos y platillos el gobierno estadounidense le imputó planear la detonación de una "bomba sucia" (con material radiactivo) en territorio estadounidense y el presidente George W. Bush lo declaró "combatiente enemigo", por lo que fue encarcelado sin acusación formal ni acceso a abogados en una prisión militar en Carolina del Sur (este).
Pasó tres años y medio encarcelado y cuando sus abogados se preparaban a desafiar su detención militar ante la Corte Suprema, fue transferido al sistema judicial civil en 2005 e incluido en la conspiración por la cual ya estaban acusados Hassun y Jayyusi.
La jueza Cooke dijo que espera que el juicio dure unos cuatro meses.
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