 Alfred Hitchcock transportado en Cannes
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PARIS (AFP) -
Del 16 al 27 de mayo Cannes celebra su 60a edición, pero no su 60 cumpleaños, puesto que el más prestigioso festival de cine del mundo nació dos veces y estuvo a punto de morir otras tantas.
Acontecimiento que reúne anualmente al mundo del cine y al cine del mundo, el Festival es hoy considerado indestructible, pero sus primeros pasos no fueron fáciles.
La que debía ser su primera edición, en 1939, murió antes de nacer. El Festival debía realizarse del 1 al 20 de septiembre. El 1 de septiembre de 1939, las tropas alemanas invadieron Polonia. El primer Festival de Cannes, que hubiera debido presidir Louis Lumiere, murió víctima de la Segunda Guerra Mundial.
En 1945 el proyecto volvió a ponerse en marcha y en 1946 tuvo lugar, del 20 de septiembre al 5 de octubre, la primera edición del Festival. "Roma ciudad abierta" de Roberto Rossellini y "La bataille du rail" de René Clement formaban parte de la selección.
En 1947, la segunda edición incluía "Noche eterna" de Ingmar Bergman y "Los malditos" de René Clement, pero también "Dumbo" de Walt Disney (en la época, y hasta 1972, las películas eran seleccionadas por sus respectivos países).
En 1948 y 1950, el Festival no pudo realizarse por falta de presupuesto. Pero de la edición de 1949 formó parte "Pueblerina" de Emilio Fernández, así como obras de Antonioni, Zinnemann y Autant-Lara.
En los años 50, ya instalado en el mes de mayo, el Festival de Cannes se afianzó y se fue convirtiendo cada vez más en el centro de atención del cine mundano: a las bellezas italianas Gina Lollobrigida y Sophia Loren, sucedió como centro de atención a partir de 1956 Brigitte Bardot, convertida en símbolo de la sensualidad francesa por "Y Dios creó a la mujer" de Roger Vadim.
Entretanto, Grace Kelly encontró a su príncipe azul gracias al Festival, del que fue invitada en 1955.
Pero las estrellas, sus galas y excentricidades, los paparazzi y las starlettes semidesnudas en las playas son sólo la pimienta de la receta de Cannes. Lo esencial está en la programación, que reúne la creación cinematográfica mundial. A lo largo de los años la lista de participantes se confunde con un catálogo de los grandes de la historia del cine: Bergman, Buñuel, De Sica, Fellini, Mankiewiez, Welles, Kazan, Clouzot, Resnais, Truffaut, Minnelli, Wyler, Bresson, Wajda, entre tantos otros.
Al cóctel de glamour y arte se unió en 1959 la dimensión industrial del cine. A partir de ese año, el Mercado del Film aumentó la infuencia del festival al adjuntarle un espacio comercial que reúne a compradores y vendedores de la industria cinemaográfica. Hoy, el Mercado del Film de Cannes es la primera plataforma comercial de cine del mundo.
Los años 60 fueron los del descubrimiento de Cinema Novo brasileño: "El pagador de promesas" de Anselmo Duarte fue coronada con la Palma de Oro en 1962, y en los años sucesivos Cannes aplaudió "Vidas Secas" de Nelson Pereira Dos Santos (1964) y "Dios y el Diablo en la Tierra del Sol" (1964), "Terra en Transe" (1967) y "Antonio das mortes" (1969) de Glaubber Rocha.
"Viridiana" de Luis Buñuel, "Blow up" de Michelangelo Antonioni, "El gatopardo" de Luchino Visconti, "Un hombre y una mujer" de Claude Lelouch y "El knack y como lograrlo" de Richard Lester figuran entre las Palmas de Oro de la década.
Pero el gran acontecimiento fue la interrupción en 1968 del Festival, que no quedó al margen de los vientos de revuelta que soplaron en toda Francia ese año. Tras la apertura con "Lo que el viento se llevó", Cannes tuvo apenas tiempo de elogiar "¡Al fuego bomberos! de Milos Forman antes que la "revolución de mayo" atravesara el mundo del cine.
Directores como François Truffaut, Jean-Luc Godard, Roman Polanski, Carlos Saura o Milos Forman retiraron sus películas de la competición y exigieron la anulación de las proyecciones. El Festival fue interrumpido en medio de un país en huelga.
La lista de descubrimiento de nuevos talentos del cine y de reunión de grandes cineastas continuó en las tres décadas sucesivas: entre las Palmas, Tarantino, Imamura, Kurosawa, Coppola, Kiarostami, Lars von Trier, Moretti, Lynch...
Escándalos y debates (cinematográficos o políticos) forman parte también de la tradición canense, y cada edición aporta su ritual de polémica, a menudo a causa de escenas sexuales más o menos evidentes. En 2004, la Palma de Oro al documental "Fahrenheit 9/11" de Michael Moore hizo que fueran la política norteamericana y la guerra de Irak el eje de los debates.
El anuncio de los premios, a menudo contestados, dio en algunos casos lugar a verdaderas pataletas del público. Dos han quedado para la historia: en 1987, un abucheo general que siguió al anuncio de la Palma para "Bajo el sol de satán" de Maurice Pialat, que respondió con un corte de mangas y un "yo tampoco os quiero"; en 1999, otro abucheo histórico siguió el anuncio de un palmarés que daba la Palma a "Rosetta" y sólo el premio de dirección, percibido como lote de consuelo, a "Todo sobre mi madre" de Pedro Almodóvar, gran favorito de los festivaleros.
Los rituales continuarán sin duda en la 60a edición, que el Festival aborda manteniendo la tradición que lo ha convertido en la cita cinematográfica más prestigiosa del mundo: la exitosa receta que alía el glamour de las estrellas y el cine de autor, los grandes cineastas y los nuevos talentos, la pasión cinéfila y la industria cinematográfica.
Un espíritu que resume el cartel elegido para esta 60ª edición: un ramillete de directores y actores formado con retratos realizados por el fotógrafo Alex Majoli: Pedro Almodóvar, Juliette Binoche, Jane Campion, Souleymane Cissé, Penélope Cruz, Gérard Depardieu, Samuel L. Jackson, Bruce Willis y Wong Kar Wai. Según los organizadores, este cartel "es el manifiesto de un festival en movimiento hacia el porvenir".
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