 Floyd Landis, vigente campeón del Tour de Francia
(AFP)
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LOS ANGELES (AFP) -
La batalla de Floyd Landis por retener su título de campeón del Tour de Francia-2006 comienza el lunes, pero el ciclista estadounidense quiere, además de limpiar su imagen, cambiar la forma que rige la actual lucha contra el dopaje.
"Hemos pedido que mis audiencias sean públicas porque no tengo nada que ocultar y porque el sentido común, los hechos y la ciencia demuestran de forma aplastante el hecho que no me dopé en el Tour", dijo Landis dos días antes de que comience su audiencia.
Landis, de 31 años, ganó la carrera más importante del mundo de manera dramática el año pasado, recuperándose de una caída espectacular en la etapa 16 para concretar una escapada de 130 km y llevarse la victoria en el tramo 17, último del giro francés.
Tras ganar esa etapa final fue sometido a exámenes de dopaje y una de las muestras dio positivo con niveles elevados de testosterona masculina, método que algunos ciclistas usan para incrementar sus resultados deportivos.
Otra prueba subsecuente realizada por el método del isótopo de carbono reveló la presencia de la testosterona sintética en la orina de Landis.
En los 10 meses posteriores a ese último test, cuyos resultados ha rebatido desde un principio, Landis ha llevado su caso desde la corte hasta la opinión pública, criticando los métodos del Laboratorio National de Dopage (LNDD) en Francia, que examinó sus muestras sospechosas de dopaje.
Citando el juicio de expertos de que las pruebas no fueron hechas con el suficiente rigor científico, Landis trata de poner en evidencia los resultados de esos análisis.
El ciclista igualmente ha acusado a la Agencia Antidopaje de Estados Unidos (USADA) de llevar a cabo una cacería de brujas en su contra y tratar de conseguir "una victoria a costa de la mentalidad judicial".
En una rueda de prensa realizada el viernes en Los Angeles, Landis reveló que el abogado principal de USADA le había ofrecido tener clemencia en su caso si se prestaba a dar información que pudiera incriminar a su compatriota Lance Armstrong, campeón de siete Tour de Francia.
"Se me dijo que si podía aportar algo que incriminara a Lance Armstrong tendría la suspensión más ligera posible", declaró Landis, quien argumentó que sus explosivas revelaciones de ahora no fueron hechas pensando en utilizarlas como prueba en su audiencia arbitral, "sino para demostrar a los extremos a lo que puede llegar la USADA con tal de comprobar un caso positivo".
"Fue algo repugnante, y eso demuestra la bajeza de los acusadores", indicó Landis.
También el norteamericano la emprendió contra la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), a la que acusó de haber filtrado constatemente a la prensa información confidencial sobre su caso.
Dijo que la audiencia servirá "para que USADA y la AMA expliquen los defectos en proceso, análisis y resultado científicos" de sus métodos.
La audiencia se llevará a cabo en la Escuela de Leyes de la Universidad de Pepperdine, en Malibu (California), una ciudad marina más conocida por ser sede de las residencias de numerosas estrellas del cine.
Una panel de tres jueces de la Asociación Americana de Arbitraje conducirá el proceso, que estará abierto al público y se espera dure 10 días.
La decisión del panel de arbitraje puede ser apelada ante la Corte Arbitral del Deporte (CAS, por sus siglas en inglés).
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