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Foto Principal: 1588688
José y Adrián Jiménez retan a los reptiles.
Alejandro Sandino para LN

Niños de Tortuguero tientan el peligro


Nicolás Aguilar R.
naguilar@nacion.com

Tortuguero, Pococí. Son iguales en todas partes. Los niños no siempre obedecen las órdenes de sus padres y aquí, en la desembocadura del río Tortuguero en el mar Caribe, no son la excepción.

Sencillamente no hacen caso y muchos, incluso niñas, retan todos los días el peligro.

Pero no es un amenaza cualquiera. En esta comunidad los pequeños, pese a las advertencias de los adultos, se bañan en el Tortuguero sin importarles la presencia de grandes cocodrilos, algunos de los cuales alcanzan más de seis metros de longitud, según lugareños.

“Son cabezones. Yo les paso diciendo que no vayan al río y cuando me doy cuenta se están bañando”, lamentó Laura Wilson, quien recordó que los cocodrilos “se han comido chanchos de gran tamaño y perros”.

Los niños aceptan esa situación, pero alegan: “Nos bañamos con mucho cuidado y si vemos un cocodrilo salimos corriendo como locos”.

“Yo he visto a dos cocodrilos grandísimos, dan miedo, pero aquí hace mucho calor y nos gusta divertirnos”, contó José Jiménez, de 15 años.

Los menores van siempre en grupo y, según dicen, “uno se acostumbra a esos animales”.

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