Búsqueda
Avanzada
Miércoles 28 de marzo, 2007
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Copa Nacional Ciclismo Montaña AM-PM
Campeonato 2006-2007

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
En detalle
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:

Foto Principal: 905828
/ LA NACIÓN

En Vela


Julio Rodríguez
envela@nacion.com


Las relaciones entre padres e hijos, esposos y esposas, patronos y empleados, están sufriendo quebranto en Costa Rica. Vamos por mal camino. Así lo demuestran algunas recientes e infaustas noticias.

Se abre el cortejo con el nunca bien ponderado caso de un viceministro, cuya esposa debió afrontar solita la homérica tarea de lograr, en un solo día, cuatro ascensos en su “carrera” de educadora. ¿Cómo es posible que su esposo, en la cúpula del poder ministerial, no acudiera en su ayuda? Lo contrario del amor no es el odio, como se sabe, sino la indiferencia.

La carencia de auxilio del esposo a su cónyuge puede encontrar alguna explicación en la rutina. La rutina –pátina del tiempo que todo lo corroe– es la muerte del alma. Esta desafección es extraña, sin embargo, entre los padres y los hijos. Contrista el ánimo, por ello, escuchar a una diputada decir, olímpicamente, que ella ignoraba los afanes de sus dos hijas en busca de sendos nombramientos en el MEP. Bien está que los pajaritos se liberen del nido para surcar el espacio, pero ¿por qué no echarles, en su primer vuelo, una manita para que salgan airosos en las primeras acometidas de las tempestades de la vida profesional?

Ahí está, en otro plano, en Guanacaste, el triste episodio de una dama regidora quien, urgida de un vehículo para atravesar esas llanuras que tientan al infinito, tuvo que comprárselo a un empresario, siendo su esposo el alcalde. ¿Hay un momento más dulce, bajo techo, que la unión de los esposos frente al reto de comprar un carro? Toda la familia exulta y hasta la abuelita cobra nuevos bríos. El advenimiento del ídolo moderno a la cochera es el clímax, como el nacimiento de un hijo. ¿Por qué la indiferencia?

Hay más. El desamor con que el esposo le entrega un cheque millonario, generalmente en dólares, a la esposa, pero le oculta a la pobre el origen de la plata. ¿Por qué atizar su imaginación? ¿Acaso el trabajo no honra? Tenemos también el caso de un diputado que nombra a su asesor en su pueblo con oficina y todo, mas este le encubre sus andanzas en los nombramientos o en el trasiego de bonos de vivienda, y deja a su patrono como un petate frente a la opinión pública. ¿Qué mayor ingratitud?

En cambio, ¡qué diferencia! ¡Cómo planearon los hermanos Salas, de Heredia, juntitos, su papeleta diputadil, uno al lado del otro, y cómo, pensionado uno curulescamente, lo siguió el otro para engrosar, en pocos meses, su pensión de educador. Eso es amor fraternal. Con este ejemplo luminoso nos despedimos. Renace la esperanza.

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Suplemento Caja de Cambios
Suplemento Autos 2007
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta