 Una barrera sanitaria contra la aftosa en Brasil
(AFP)
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SAO PAULO (AFP) -
Mato Grosso de Sul, que en octubre de 2005 sufrió un brote de aftosa que afectó la exportación de carne bovina de Brasil, está en guerra para erradicar la enfermedad animal en medio de una zona con alto riesgo de contaminación, en la frontera con Bolivia y Paraguay.
El Conex (Consejo Extraordinario) creado por el gobernador para promover el desarrollo de Mato Grosso do Sul (MS), identificó que el principal y el más inmediato objetivo "es lograr que el estado sea declarado libre de aftosa con vacunación", dijo a la AFP la secretaria de Desarrollo Agrario, Tereza Correa.
El gobierno y los productores del estado, ubicado en la región centro oeste de Brasil, de 360.000 km2 y 2,3 millones de habitantes (6,42 por km2), confían que esa meta se alcance en la próxima reunión de la Organización Internacional de Epizootias (OIE), en mayo en París.
Pero Tereza Correa estimó que "la solución es regional, del continente americano: mientras los países vecinos (Paraguay y Bolivia) no erradiquen la enfermedad, los problemas continuarán".
En especial porque "el clima de la zona (húmedo y caliente) es un caldo de cultivo viral" explicó Ademar Silva Junior, presidente de la Federación Agraria de MS (Famasul).
Correa recordó que con Bolivia, "las buenas relaciones (para el control de zoonosis) se perdieron con el cambio político" y la ascensión a la presidencia del líder cocalero Evo Morales. Antiguamente la coordinación con La Paz era muy estrecha, pero ahora "la sintonía no es tan fina", precisó.
Sólo MS, sin contar los recursos federales, dedicará 80 millones de reales (39 millones de dólares) en 2007 para sanidad animal, y -de ese monto- 40 millones de reales serán para "vigilancia", detalló la secretaria de Desarrollo Agrario del estado.
MS cuenta con 24,7 millones de cabeza de ganado bovino (el segundo mayor rebaño del país), y el brote de aftosa, que estalló en octubre de 2005, se concentró en tres de los 78 municipios del estado.
Debido al brote 56 países suspendieron las importaciones de carne bovina de Brasil, y 51 mantienen aún el embargo para la carne de MS. No obstante, en 2005 (con 1,45 millones de toneladas vendidas al exterior) y 2006 (con 1,6 millones de toneladas), el país se mantuvo como primer exportador mundial de carne.
Además de vacunar y revacunar todo el rebaño, y otras medidas de prevención,"eliminamos todo aquello que tuviera el virus circulando", dijo el gobernador André Puccinelli, en alusión al sacrificio de 80.000 cabezas. Ahora, señaló "hace 17 meses que no tenemos un caso de aftosa".
La frontera trae problemas que afectan al estado, pero su control depende del gobierno federal, así como las reservas indígenas fronterizas también son responsabilidad federal. Por eso, "hay que colaborar y coordinar", postuló el gobernador.
Para evitar el tránsito sin control en la frontera seca de cientos de quilómetros, Puccinelli propone formar una barrera de 5 km de ancho de bosques o plantaciones de caña de azúcar. El problema para concretar esa idea es la existencia de asentamientos de campesinos y de reservas indígenas en la zona.
Precisamente, según Correa, los asentamientos constituyen un problema para la contención del tránsito del ganado. "Son cientos de familias y es muy difícil controlar", declaró.
"Estamos censando las propiedades de frontera y registrando su actividad económica, el número de animales y todos esos datos. También colocamos aros identificarios en todos los animales de la región para vigilar sus desplazamientos", informó.
Opinó que así "se puede adelantar en educación sanitaria y destacar que la responsabilidad de quien está en la frontera es mayor". Por otra parte, MS ya donó un millón de dosis de vacunas a Paraguay.
Para los productores, la aftosa constituye un problema sanitario y una barrera comercial de los países desarrollados.
"Es una enfermedad para la prensa, en 15 días el animal se cura, vuelve a engordar, y no hay contagio humano", recordó Silva Junior.
Entonces, "el tema sanitario es un paño de fondo para las restricciones comerciales. En cinco o seis años Brasil se transformó en el primer exportador mundial de carne, y eso incomoda a muchos", opinó el presidente de Famasul.
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