 Alvaro Uribe
(AFP)
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BOGOTA (AFP) -
La locuacidad de los ministros colombianos de Relaciones Exteriores y del Interior en sus señalamientos sobre Hugo Chávez provocaron críticas de Venezuela y llevaron a que el presidente colombiano Alvaro Uribe pida "prudencia" a su gabinete.
Uribe se vio obligado a hacer el pedido, después de que Caracas rechazó la declaración del flamante canciller colombiano Fernando Araújo, quien en un foro en la Fundación Carnegie en Washington aseguró que los guerrilleros de las FARC "ven en el presidente Chávez de Venezuela a un líder ideológico".
"Estimamos como inconveniente que el canciller de una república hermana, con quien mantenemos excelentes relaciones, declare de manera ligera desde Washington sobre temas relacionados con el presidente Hugo Chávez, dando espacios a la utilización de esas declaraciones en contra de nuestro país", señaló un comunicado de la cancillería venezolana.
La declaración venezolana aludió, además, a una respuesta entregada por el ministro del Interior y de Justicia de Colombia, Carlos Holguín, al diario El Tiempo.
Según Caracas esa declaración de Holguín, "constituye una intromisión en los asuntos internos de nuestro país, al calificar indebidamente la naturaleza del sistema democrático que impera en Venezuela".
"No queremos pensar ni suponer que desde el propio gobierno de Colombia se pretenda disparar contra el presidente Chávez para convertirlo en un factor de la política interna de Colombia, sobre todo a propósito del proceso electoral que este país vivirá en los próximos meses", añade el comunicado de Caracas.
En respuesta, la Casa de Nariño (sede presidencial) emitió un breve comunicado en el que Uribe subraya que "la fraternidad y el respeto que debe regir la relación con países hermanos, requiere de la máxima prudencia de todos los funcionarios del Gobierno".
El ministro Holguín explicó este jueves que su declaración no estaba dirigida a atacar al gobierno venezolano.
"Lejos de mi está la más mínima intención de atacar la democracia venezolana, simplemente he dicho que defendemos la democracia colombiana y que no queremos una democracia distinta", dijo.
Por su parte el canciller Araújo, quien asumió ese cargo en febrero después de escapar en diciembre a un comando de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que lo mantuvo secuestrado durante seis años, reconoció que sus declaraciones provocaron el disgusto de Uribe.
El canciller colombiano manifestó que no tiene problema en reconocer que se pudo equivocar al hacer referencia a la admiración que sus captores evidenciaban por Chávez.
"Estoy dispuesto a reconocer mis errores", indicó desde Washington en declaraciones reproducidas por las radios colombianas.
Araújo también ha mencionado que espera hablar pronto con su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, "pero no con relación a mi comentario", sino "porque tenemos pendientes una serie de temas de la agenda bilateral".
Colombia y Venezuela que comparten una frontera de 2.219 km convulsionada por las acciones de grupos armados y narcotraficantes, mantienen también un importante intercambio comercial.
En 2006 Colombia exportó -según cifras preliminares- unos 2.700 millones de dólares a Venezuela, mientras importó unos 1.498 millones.
Pese a sus diferencias ideológicas con Chávez, el presidente Uribe, un hombre de derecha y principal aliado de Estados Unidos en América Latina- ha tratado de mantener buenas relaciones con Caracas, aunque estas han estado salpicadas de incidentes.
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