|
|
|||||
|
|
China, objetivo a la vista Una buena señal en plena globalización, donde el tiempo cuentaPablo Guerén Catepillán Periodista No deja de sorprender que, en plena era de la globalización e integración internacional, en Costa Rica haya algunos excandidatos, socialistas cuánticos, sindicalistas y uno que otro personaje anclado a su pasado comunista oponiéndose al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Increíble, ya que, mientras tanto, en otro país latinoamericano como Chile, toman ventaja y nadie se pregunta si se firma o no un TLC, si no con quién se va a suscribir el próximo, el número 58. Y en la respuesta a esa pregunta, acertadamente, las miradas de los últimos gobiernos socialistas de Ricardo Lagos y Michelle Bachelet se han volcado hacia Oriente y con particular interés a China. No es casualidad. Chile, un país de solo 15 millones de habitantes, no dudó en firmar un TLC con el gigante asiático, el cual entró en vigencia en el 2005, abriendo a sus productos un mercado de 1.300 millones de personas. Réditos por venir. Por si fuera poco, los mejores réditos de esa alianza están por venir para Chile, pues todo indica que el papel del mercado chino como motor de la economía mundial será cada día más importante. En un proceso veloz, desde 1978, año en que la China “comunista” inició su transformación –de la cual algunos no se han dado cuenta–, y hasta el día de hoy, ese país se trasformó en la cuarta economía mundial en términos del PIB ($2,6 billones en el 2006). Crecer a un promedio del 9% en los últimos 25 años le permitió cuadruplicar el ingreso per cápita de su población y, además, es hoy el segundo mayor consumidor de energía del mundo y el tercer importador de petróleo (consume el 8% de la producción mundial). Hay más. Los norteamericanos llaman a China “el taller del mundo”: allí se fabrican dos tercios de todos los microondas, DVD y zapatos que se producen en el planeta y en el 2004 su intercambio comercial fue de $1.545,5 billones. Pekín es también el mayor tenedor de bonos del Tesoro de Estados Unidos, el segundo receptor a nivel mundial de inversión extranjera y da pasos gigantes en apertura comercial: integra la OMC y es socio clave del Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico (APEC). A largo plazo. Sin embargo, lo mejor de todo, de conformidad con los analistas, es que, a pesar de vaivenes como el de la bolsa de Shangai hace pocos días, a largo plazo el escenario chino se mantendrá “en la medida en que es un país que tiene un gran contingente de fuerza de trabajo que está disponible para seguir en ese proceso”. Todo esto obliga a Latinoamérica a poner su atención en China y apostar por estrechar vínculos comerciales con este país. En ese sentido, Chile dio el primer paso y en Costa Rica el presidente Arias tiene entre sus objetivos un acercamiento al Asia-Pacífico. Se trata de una buena señal en plena globalización, donde el tiempo cuenta. Claro está que, antes de pensar siquiera en un tratado con China, Japón u otro tigre asiático, y abrir mercados a nuestros productos o convertirnos en la puerta de entrada de las inversiones asiáticas en Centroamérica, lo primero que Costa Rica debe saber es cómo va a contestarles cuando ellos pregunten: ¿Cómo quieren negociar un TLC con nosotros si todavía no deciden si firman con Estados Unidos, su principal socio comercial?
|
|
|||
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |