Domingo 18 de marzo, 2007
San José, Costa Rica.

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Foto Principal: 1539060
El universitario Berny Scott (camisa a rayas) salta para disputar el balón con Kenneth Solano; observan Francisco Acuña (9) y Marvin Obando. Los celestes están cuatro puntos atrás de Turrialba, líder del grupo 3.
Carlos León
Segunda División

Futbol
Con solo un gol, la UCR frenó la racha turrialbeña

A pesar de la derrota, Turrialba continúa como líder del grupo 3
Los universitarios llegaron a 21 puntos y ocupan la tercera casilla de ese grupo

Randall Corella V.
rcorella@nacion.com

La Universidad de Costa Rica frenó ayer la racha de siete victorias al hilo que el Municipal Turrialba ostentaba en el Torneo de Clausura de la Segunda División.

Con el estadio Ecológico como marco, en Sabanilla de Montes de Oca, los celestes ganaron por la mínima (1-0) y se aseguraron tres puntos más en su lucha por alcanzar la clasificación a la siguiente fase del torneo.

Poca vistosidad

“Aunque no fue un partido vistoso, pienso que tuvimos el control porque Turrialba se acercó solo con jugadas de bola muerta o balones largos. Siempre motiva ganar, y si ellos son líderes es porque tienen méritos. Lo más importante es que nos acercamos a la clasificación.

Marvin Solano

Técnico de la UCR

“Hicimos las variantes que creíamos convenientes y el equipo se paró mejor en la segunda parte, pero no cayó el gol. Este traspié de hoy (ayer) no nos va a bajar los ánimos, ni nos va a afectar como para que perdamos la cabeza, más bien nos va a motivar para el próximo partido.

Enrique Mora

Asistente de Turrialba

Expulsados

El turrialbeño Francisco Acuña y el universitario Elmer Umaña vieron la tarjeta roja cuando se jugaba tiempo de reposición

A los académicos les bastó el gol conseguido por el volante Kareem Mclean para asegurarse la victoria en un juego enredado en el medio campo y carente de emociones fuertes en ambos marcos.

Desde el pitazo inicial, los locales mostraron su disposición a tomar las riendas del partido. Alonso Hilarión, José Sánchez, Geiner Villalobos y el mismo Mclean tomaron el control de un medio campo que por momentos fue un bosque de piernas.

En la línea delantera, Elmer Umaña y el veterano Bernal Mullins buscaban inquietar con su velocidad a la zaga visitante.

Sin embargo, a pesar de tener un menor control del balón, los turrialbeños ensayaron un par de acciones de peligro.

La más clara de ellas se dio al minuto minuto 18, cuando el volante Paulo Rodríguez cobró un tiro libre desde el vértice izquierdo del área local y estrelló el balón en el horizontal del arco defendido por Osvaldo Quesada.

Fue solo un susto y tras él, los celestes retomaron el dominio de las acciones hasta que, 12 minutos después, tradujeron en gol una jugada a balón parado.

Hilarión cobró un tiro libre desde el vértice izquierdo del área turrialbeña; la pelota llegó al segundo palo, donde el defensa local Thomás Quesada lo devolvió al área pequeña. Kareem Mclean entró sin marca para cerrar la pinza con un toque de cabeza que le puso número al marcador.

Cierre teñido. Durante la etapa complementaria, el dominio de las acciones se revirtió. Esta vez fueron los turrialbeños quienes adelantaron filas para conseguir el gol del empate.

Los de la campiña apostaron por enviar pelotazos a la espalda de los zagueros locales, para que el delantero Francisco Acuña hiciera valer su fuerza.

Sin embargo, los defensores celeste supieron apretar las piernas y cerrar espacios para que el guardameta Quesada no tuviera mayores contratiempos.

Aunque la mayor parte del segundo tiempo se jugó en el terreno celeste, poco a poco, el gol de Mclean comenzó a pesar en la espalda de los turrialbeños y la tensión por lograr la igualdad les pasó la factura.

Acuña se fue expulsado cuando ya se jugaba un minuto de reposición, luego de una falta artera sobre el capitán universitario Berny Scott. Y aunque dos minutos después los locales también perderían a un hombre, cuando Elmer Umaña se fue a las regaderas, ya nada se podía hacer para cambiar la historia del juego.