 Javier Solana en Beirut
(AFP)
|
BEIRUT (AFP) -
El representante de la diplomacia europea, Javier Solana, inició este lunes en Beirut una visita a Oriente Próximo, que le llevará también a Arabia Saudí y Siria, donde espera obtener un "cambio de actitud" de las autoridades.
"En Siria, mantendré discusiones francas y cordiales (...) para ver si podemos obtener un cambio de actitud que permita renovar buenas relaciones" entre Damasco y la Unión Europea, afirmó tras una entrevista con el primer ministro libanés, Fuad Siniora.
Solana explicó que, en sus conversaciones en Siria, planteará la cuestión del Tribunal Internacional encargado de juzgar a los asesinos del ex primer ministro libanés, Rafic Hariri, que murió en un atentado Beirut en febrero del año 2005.
La mayoría parlamentaria antisiria en Líbano acusa a la oposición de bloquear la puesta en marcha de este tribunal a causa de las instigaciones del país vecino, que fue acusado directamente una comisión de investigación independiente.
El responsable de la UE también manifestó que abordaría "con el presidente sirio Bachar Al Assad el tema del contrabando de armas" hacia Líbano.
A parte de Siniora, Solana se entrevistó en Beirut con el presidente del Parlamento, Nabih Berri, aliado de Hezbolá, grupo que promoueve la oposición al gobierno prooccidental, así con el jefe de la mayoría antisiria, Saad Hariri, hijo de Rafic Hariri.
La etapa siria, prevista para el miércoles, aparece como la más importante porque se trata de la primera visita de Solana a Damasco desde el atentado contra Rafic.
El martes, el jefe diplomático de la UE se reunirá con el rey Abdalá en Arabia Saudí, cuyo país trata, junto a Irán, de buscar una salida a la crisis política en Líbano y evitar un conflicto entre chiitas y sunitas.
En este sentido, Solana intentará el día siguiente en Damasco hacer valer las ventajas para Siria de jugar un papel "constructivo", según una fuente diplomática europea en Bruselas.
"Para este viaje, cuento con un mandato" de los 27 países miembros de la Unión, "incluso en Siria, para decirle que queremos que trabaje con nosotros y con la comunidad internacional, en particular sobre Líbano", había declarado el viernes Solana.
Su objetivo es convencer a las autoridades de Damasco de que presionen a la oposición libanesa para que apruebe la creación de este tribunal internacional.
"Los estadounidenses abrieron la brecha, los europeos se han empantanado", escribía este mismo lunes el diario prosirio As Safir, en alusión a la conferencia internacional, el pasado 10 de marzo en Bagdad, que reunió entre otros a Estados Unidos y Siria.
La mayoría parlamentaria antisiria ha acusado varias veces al régimen de Damasco de impedir la ratificación del tribunal, preparado por la ONU y aprobado por el gobierno de Siniora. La ratificación depende, no obstante, del Parlamento, que su presidente Berri rechaza convocar.
|