 Fidel Castro
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PARIS (AFP) -
La salud de Fidel Castro "mejora ostensiblemente" y cada día que pasa participa de forma activa en las decisiones de su gobierno, afirmó el lunes en París el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, quien aseguró que los enemigos de Cuba que lo dieron por muerto "deberán esperar".
"La salud de Fidel Castro mejora ostensiblemente. Está recuperando peso, realiza ejercicio físico y se siente más fuerte, aunque la recuperación es larga porque sufrió una cirugía muy compleja", explicó Pérez Roque en un encuentro con la prensa en la capital francesa, donde participó en una reunión del Movimiento de los países No Alienados (NOAL) en la UNESCO.
Según el ministro cubano, el líder de La Habana, que cedió el poder a su hermano Raúl a finales de julio, está "en contacto permanente con el gobierno", que le mantiene al tanto y le consulta antes de tomar sus principales decisiones.
"Los enemigos de Cuba deberán esperar. Estados Unidos tenía un plan para derrotar a Fidel Castro, otro para intervenir en Cuba cuando él ya no estuviera, pero no tenía ninguno para cuando nuestro líder estuviera sin estar y por eso ahora no sabe qué hacer", agregó.
Pérez Roque garantizó que el presidente estadounidense George W. Bush "se jubilará sin lograr sus objetivos en Cuba" y subrayó que Washington "no tiene autoridad moral" para decir qué debe suceder en Cuba, "un pequeño país soberano que seguirá su camino, con sus objetivos y a su ritmo".
El canciller cubano, que inició en París un viaje que le llevará a Suiza, Vaticano, Italia y Portugal, consideró además que la gira de Bush por América Latina es "tardía" y "no podrá lograr su objetivo de cambiar el curso de la historia" en la región.
"Lo que ocurre hoy en América Latina es el despertar de los pueblos, la búsqueda de la integración y la toma de conciencia de nuestros pueblos después de que les fuera impuesto un liberalismo que sumió en la pobreza al 50% de su población", acusó.
No obstante, Pérez Roque consideró que América Latina "puede tener relaciones normales con Estados Unidos" siempre y cuando Washington deje de considerarla "el patio trasero" e incluya en su agenda cuestiones como "la paz, cooperación y desarrollo".
En lo que respecta exclusivamente a Cuba, el canciller recordó que el gobierno provisional de Rául Castro ha propuesto a Estados Unidos una negociación basada en el respeto.
"Para establecer relaciones entre Cuba y Estados Unidos no hay que esperar a la muerte de Fidel Castro. La pelota ahora está en el terreno de Bush pero Cuba no se arrodillará ante él. Llevamos 50 años resistiendo al bloqueo y podemos continuar", aseguró.
Aprovechando su visita a Europa, Pérez Roque lamentó que la actitud de este continente hacia Cuba siga "la misma lógica que Estados Unidos" y la línea abierta por el ex presidente del gobierno español José María Aznar, que dejó el poder en 2004.
"Afortunadamente, existe un debate interno porque algunos países entienden que la postura de la Unión Europea (UE) muestra que tiene las manos atadas. Queremos que Europa mire a La Habana y no hable sólo con Washington o Miami, pero por ahora no vemos una voluntad clara en la UE, más bien un zig-zag", concluyó.
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