 Plácido Domingo en Chile
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SANTIAGO (AFP) -
El tenor español Plácido Domingo, que ofreció el domingo un concierto gratuito en la Plaza de Armas de Santiago, fue ovacionado por más de 10.000 chilenos, muchos de los cuales asistían por primera vez a escuchar una pieza de ópera.
La falta de conocimiento de la disciplina no impidió sin embargo que los asistentes disfrutaran cada una de las casi 10 piezas de ópera que incluyó el masivo e inédito concierto, matizadas por la interpretación de otras composiciones populares y musicales de Broadway.
"No entendí mucho, pero se escuchaba bonito", comentó a la AFP José Bustamante, un jubilado de 70 años, quien acude todos los días a la Plaza de Armas. "Fue un regalo que nunca voy a olvidar", agradeció el anciano.
Para la vendedora María López, de 36 años, era ésta la primera vez que oía una ópera. "Nunca había escuchado ópera, pero me parece fantástico", según relató a la AFP.
Plácido Domingo se presentó junto a la soprano chilena Verónica Villarroel en el marco de los festejos por el 150 aniversario del Teatro Municipal de la capital chilena.
El tenor, vestido completamente de negro, se mostró emocionado y agradeció reiteradamente el ambiente de silencio y respeto en el que se desarrolló el masivo concierto, favorecido además por la cálida brisa que refrescó una de las últimas noches de verano en la capital chilena.
"Sé que algunos durmieron aquí hoy", dijo Plácido Domingo al iniciar el concierto, sorprendido por la masiva concurrencia, que según los organizadores superó las 10.000 personas, muchas de las cuales incluso pasaron la noche en el lugar.
La mayoría no obstante comenzó por la mañana a repletar las 9.000 sillas dispuestas sobre la Plaza de Armas, y otro tanto se ubicó de pie en los alrededores o en las cercanías de las 11 pantallas gigantes que instaló la organización.
Sombrillas de todos colores y sombreros de todo tipo sirvieron en las primeras horas para paliar el calor.
La convocatoria superó todas las expectativas de los organizadores, que inicialmente esperan una concurrencia no mayor de las 5.000 personas, considerando especialmente lo poco masiva que es la ópera en Chile.
Un sencillo escenario se dispuso frente a la Catedral Metropolitana, en el costado occidental de la Plaza, para albergar al tenor y a los 83 músicos de la Orquesta Filarmónica de Santiago, dirigida por el maestro estadounidense Eugene Kohn.
El concierto se inició con la interpretación en solitario de una romanza de la obra "El Cid" (de Jules Massenet), que el tenor español dedicó a los presentes, explicando que se trataba de una plegaria al santo patrón de España y de la capital de Chile.
Luego siguió la interpretación en solitario de parte de la soprano chilena Verónica Villarroel de "La forza del destino" de Giuseppi Verdi, que también arrancó ovaciones de los presentes.
Sólo en la quinta melodía Plácido Domingo y Verónica Villarroel unieron sus voces para interpretar una pieza de la obra Otello (Verdi).
El programa incluyó también zarzuelas junto a célebres musicales de Broadway como "West Side Story" (Leonard Bernstein) y "My Fair Lady" (Frederic Loewe).
Plácido Domingo interpretó además populares composiciones latinoamericanas como "Granada" (Ernesto Lecuona) y "Bésame mucho" (Consuelo Velásquez).
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