 Jan Ullrich durante un chequeo médico
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MADRID (AFP) -
La justicia española archivó el lunes la "Operación Puerto" contra el dopaje en el ciclismo, al considerar que no ha habido "infracción penal", ya que en el momento de las detenciones la legislación española no contemplaba las prácticas dopantes como delito.
"Al contrario de lo que ocurre en las legislaciones francesa e italiana, en la legislación penal española, en la fecha en la que ocurrieron los hechos, no existía una norma que penalice las conductas relacionadas con el dopaje en sí mismo", afirmó el juez Antonio Serrano, informaron el lunes fuentes judiciales.
Por ello, el juez consideró que los hechos denunciados, una supuesta red de dopaje sanguínea, "no son constitutivos de infracción criminal" y por lo tanto acordó el "sobreseimiento libre y archivo de las actuaciones" contra los inculpados.
Entre estos figuraban el doctor Eufemiano Fuentes, antiguo médico de varios equipos españoles (Kelme, Once), supuestamente en el centro de la trama, y Manolo Sáiz, entonces mánager del desaparecido equipo español Liberty.
La "Operación Puerto" tuvo lugar el 23 de mayo de 2006 cuando fueron detenidos Fuentes; Sáiz; José Luis Merino, responsables de un laboratorio de análisis; Alberto León, un corredor de BTT (bicicleta todo-terreno); e Ignacio Labarta, todos ellos liberados posteriormente con medidas judiciales cautelares.
La operación salpicó al mundo del ciclismo afectando a numerosos corredores importantes como el alemán Jan Ullrich, que anunció recientemente su retirada, el italiano Ivan Basso o el español Francisco Mancebo.
Los registros realizados entonces llevaron a la incautación de cientos de bolsas con sangre y plasma sanguíneo, aunque, según el auto del magistrado español, "los niveles de eritropoyetina (EPO)" encontrados en esa sangre "no serían suficientes para provocar efectos perjudiciales" para la salud.
El magistrado recuerda que la falta de legislación penal sobre el dopaje, no fue subsanada hasta la sanción de "la Ley Orgánica 7/2006 de 21 de noviembre de protección de la salud y de lucha contra el dopaje en el deporte (...) en que, ahora sí, se penalizan conductas que hasta entonces, no estaban tipificadas", seis meses después de que tuviera lugar la operación.
La decisión, contra la que cabe apelación, pone por ahora un término a la vía penal a este caso, al que muchos corredores han acusado de hacer un gran daño al ciclismo.
"Mi vida deportiva fue aplastada ese día", había asegurado Ullrich en su despedida del deporte en referencia a la operación "Puerto", mientras que para Oscar Pereiro, virtual ganador del Tour 2006, "en la operación 'Puerto' la sociedad ha juzgado sin pruebas".
El lunes, los corredores participantes en la primera etapa de la carrera París-Niza guardaron un minuto de silencio y retrasaron la salida para protestar por el archivo del caso.
Los corredores "pidieron al juez (...) poder utilizar estos datos para 'hacer justicia'", según la asociación de equipos participantes en la prueba, que recuerdan que el ciclismo "sufre aún ocho meses después por las declaraciones reveladas en España".
"Para estos corredores (implicados), todavía no se ha terminado", aseguró el viernes pasado el presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), Pat McQuaid, tras la presentación de un programa antidopaje de la UCI en París.
McQuaid recordó, no obstante, que el juez podría negarse a que los documentos de la instrucción se utilicen para la investigación deportiva.
Preguntado por el diario AS, el abogado de Eufemiano Fuentes afirmó que "las pruebas obtenidas durante un procedimiento penal no pueden ser utilizadas por las instancias deportivas".
La Real Federación Española de Ciclismo (RFEC) prefirió el lunes no pronunciarse por "no tener aún físicamente el auto" del juez, después que en octubre de 2006 dejara en suspenso eventuales sanciones contra los presuntos implicados a la espera de la decisión de la justicia española.
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