 Chirac no se presentará a las elecciones tras 12 años en la presidencia de Francia
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PARIS (AFP) -
El jefe de Estado francés, Jacques Chirac, anunció el domingo que, después de dirigir el país durante 12 años, no se presentará candidato en las próximas elecciones presidenciales de abril y mayo, lo cual marcará el punto final a una brillante carrera política de 40 años.
"Al término de este mandato, llegará el momento de serviros de otra manera. No pediré vuestros votos de nuevo", declaró Chirac en un esperado discurso dirigido a la nación, en el que garantizó que seguirá "luchando con el mismo entusiasmo y pasión por la justicia, el progreso, la paz y el progreso de Francia".
A seis semanas de la primera vuelta de los comicios, el mandatario francés conservador confirmó que abandonará la presidencia a mediados de mayo y dejará el camino libre al candidato de su partido, la UMP, Nicolas Sarkozy, al que sin embargo no mencionó en ningún momento en su intervención del domingo.
La gran pregunta ahora es si Chirac, de 74 años, brindará su apoyo a este hombre, con quien no mantiene buenas relaciones desde hace años pese a pertenecer a la misma familia política, o se mantendrá alejado de la campaña electoral.
Según los últimos sondeos, el candidato de la UMP es el favorito de las presidenciales de abril y mayo, en las que derrotaría a su adversaria socialista, Ségolène Royal y al líder de centro, François Bayrou.
Pese a que en las últimas semanas sus intenciones no dejaban lugar a dudas, Chirac quiso esperar hasta el último momento para anunciar su decisión y su breve pero emotivo discurso fue una especie de testamento político para sus compatriotas y sucesores.
"Amo a Francia apasionadamente. Puse todo mi corazón, toda mi energía y toda mi fuerza a su servicio, a vuestro servicio. Servir a Francia y a la paz fue el compromiso de toda mi vida", declaró Chirac.
En su intervención, Chirac admitió que le hubiera gustado avanzar más durante su gestión pero se dijo "orgulloso" del trabajo realizado en estos 12 años. Como ejemplo, el mandatario citó la reforma de las pensiones, la reducción de la inseguridad y la delincuencia y el descenso del desempleo.
En este mensaje de despedida, Chirac también pidió a sus compatriotas que no se "alíen jamás con el extremismo o el racismo" y defiendan "la tolerancia" y al planeta en peligro.
"Francia no es un país como los demás, tiene responsabilidades particulares heredadas de su historia y de los valores particulares que contribuyó a forjar", declaró.
Además, pidió a los franceses que entiendan la importancia de la construcción europea pese al rotundo 'No' a la Constitución continental que este país pronunció en un referéndum en 2005.
"Solos no podremos hacer frente a las transformaciones económicas del mundo. Francia debe reafirmar la exigencia de una Europa fuerte (...) Nuestro futuro va en ello", pidió.
Tras el discurso del dirigente, Ségolène Royal, elogió la "dignidad" del jefe de Estado en su intervención de adiós y François Bayrou, estimó que sus palabras mostraron las grandes líneas "lo que se debe hacer en Francia".
Sin embargo, ambos coincidieron en que su gestión deja como resultado cifras mediocres en materia fiscal y social y un sentimiento de decadencia.
Difícil de encasillar, complejo y hábil, Chirac se vio en los últimos tiempos aislado dentro de su propio partido y contempló impotente como su popularidad caía en picado tras el 'No' a la Constitución europea y la revuelta popular en los suburbios de París meses después.
Dos veces presidente, otras dos primer ministro, alcalde de París durante casi dos décadas, diputado a los 35 años y titular de Agricultura a los 40, el jefe de Estado pertenece a una gran generación de jefes de Estado casi extinta.
Los franceses lo recordarán sin duda por su oposición férrea a Estados Unidos en el inicio de la ofensiva contra Irak en 2003 y e incluso sus adversarios políticos reconocen que es un político simpático y valiente a la hora de defender el honor de su país.
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