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Futbol Triunfo meritorio de Carmelita Eduardo Espinoza, corresponsal
Guápiles. Una valiosa victoria a domicilio logró Carmelita, 3 a 2 sobre Santos, equipo al que no le alcanzó con la evidente mejoría que ha experimentado bajo la conducción de Milton Morales, su técnico emergente, para sumar en su reducto.
Si se tratara de merecer, o de repartir méritos mediante el uso de tarjetas, como en el boxeo, no cabe duda de que los guapileños debieron salir del campo al menos con un empate, porque lucharon con denuedo cuando perdían por dos goles de diferencia en el último cuarto de hora. Sin embargo, la derrota fue el amargo epílogo que a su afición le tocó apurar.
Ahora bien, el buen juego santista del segundo tiempo no sirve para tapar los méritos del equipo visitante, que supo esperar las arremetidas de su adversario para sorprenderlo después con avances bien planificados por las alas y aprovecharse de la “defensa de gelatina” de los anfitriones, inseguridad y sensación errática que los gendarmes transmitieron a Pablo Camacho, el arquero de una noche oscura.
Luego de que Rayner Robinson perdió una ocasión clarísima, al filo del primer tiempo, una mano dentro del área de Yeinor Santamaría fue sancionada como penal por el árbitro Wálter Quesada.
Cobró Alejanrdo Sequeira, Camacho rebotó el balón pero no logró impedir el segundo disparo del goleador.
Un tiro libre de Gustavo Martínez que “despintó” el poste de mano izquierda del guardameta Carlos Díaz, en el minuto 65, fue una evidencia de que los locales no solo buscarían igualar, sino que anhelaban con determinación la victoria.
No obstante, tres minutos después (68), Alejandro Sequeira emergió entre el desconcierto de la zaga local y empujó la pelota para retomar la ventaja.
A cinco minutos del final, Gustavo Hernández penetró una vez más por el costado, centró a media altura, Camacho falló en el rebote y Kenny Cunhingam anotó de cabeza.
Casi al cierre (88’), Yeinor Santamaría globeó un balón que superó la salida de Carlos Díaz y acortó la distancia en las cifras.
Santos cargó con todo su potencial y puso en serios apuros a la zaga verdolaga. Incluso, un remate de Jewisson Bennett que resolvió un entrevero, fue anulado por Wálter Quesada, quien tuvo una mala noche, no solo por su desacierto en el fallo citado, sino por su lentitud, parsimonia y prepotencia para impartir justicia.
En síntesis, a Santos no le alcanzó para mejorar, mientras que Carmelita supo jugar con la desesperación del rival, y lo doblegó con inteligencia.
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