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Al minuto 22, el árbitro Jeffry Santamaría suspendió el encuentro por 10 minutos, pues hubo exceso de neblina en el estadio José Rafael Fello Meza, de Cartago.Marvin Caravaca
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Futbol Cartaginés se quedó en las ganas Fernando Gutiérrez, corresponsal
Cartago. El grito ahogado de gol se quedó en las gargantas de cientos de aficionados locales anoche vieron cómo el equipo Cartaginés encimó a Puntarenas durante los últimos 20 minutos del partido, solo que sin concretar el gol que tanto buscó y que, finalmente, no se le dio.
Puntarenas mostró una faceta muy agresiva en el primer tiempo, sobre todo en los minutos iniciales, cuando asumió el dominio y avanzó sin mayores problemas hacia el marco del Donny Grant. Con los brumosos aún en frío, Jorge Barbosa estuvo a punto de abrir la cuenta cuando se desplazó entre dos defensas cartagineses y se enfrentó solo con Grant, quien logró repeler el remate.
Cuando el juego ya había entrado en calor, el exceso de neblina obligó al árbitro Jeffry Santamaría a suspender el encuentro por 10 minutos, tras los cuales la bruma empezó a ceder y permitió continuar con el partido.
Aunque los porteños intentaron retomar el control, Cartaginés fue asentándose poco a poco y frenó la agresividad con que habían ingresado los chuchequeros al estadio de la Vieja Metrópoli.
En la complementaria, Cartaginés fue otro. Al entrar con ahínco en pos de la anotación, obligó al Puerto a replegarse y utilizar el contragolpe como única salida de cuando en cuando.
El dominio local no se tradujo en anotaciones en buena parte por las destrezas del beliceño Shane Orio, quien tuvo que jugarse el físico en varias ocasiones en que se enfrentó con Enoc Pérez o Érick Jiménez. Pero el árbitro Santamaría también tuvo su cuota de responsabilidad, pues hubo varias jugadas encaminadas a llegar al marco de Puntarenas que fueron detenidas por el réferi ante alguna falta, cuando imperaba aplicar, al menos en algunos casos, la ley de la ventaja, esto en vista del dominio que mantuvo el equipo local en la segunda parte.
Entre tantas jugadas apremiantes, Érick Marín desperdició la última cuando no logró definir una buena posibilidad, casi al final del juego.
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