 Pascal Lamy, director general de la OMC
(AFP)
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SAO PAULO (AFP) -
Brasil y Estados Unidos se propusieron este sábado multiplicar su presión para conseguir la reanudación de las negociaciones de la Ronda de Doha de liberalización del comercio mundial, al término de una reunión entre el canciller brasileño, Celso Amorim, y la representante estadounidense de Comercio, Susan Schwab.
Amorim y Schwab se reunieron este sábado en Sao Paulo y luego dijeron que buscarán persuadir a otros paises de renudar la Ronda de Doha suspendida el año pasado por la Organización Mundial de Comercio (OMC).
"Hay un verdadero sentido de urgencia" para llegar a un acuerdo que permita concluir esa ronda negociadora en la OMC", dijo Schwab.
"Somos cautelosamente optimistas sobre la posibilidad de una solución, pero sabemos que nos queda mucho trabajo por hacer", afirmó la funcionaria. Y anunció que tiene agendadas varias reuniones con ministros de Comercio de todo el mundo para las próximas semanas.
"Tengo la convicción de que estamos cerca de un acuerdo. Puedo estar equivocado, pero tengo la sensación de que nos acercamos", dijo Amorim.
La reunión de ambos ministros ocurría un día después de la cumbre bilateral entre los presidentes de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y Estados Unidos, George W. Bush, quienes abogaron por sumar los esfuerzos de ambos países para impulsar un acuerdo en la OMC y llamaron a sus ministros a ponerse de acuerdo.
"Hagan un acuerdo lo más rápido posible", dijo Lula a Schawb y Amorim, presentes en la conferencia de prensa que dio junto a Bush. "Me comprometo a lo mismo. Vamos a trabajar juntos. Vamos a encerrar a los ministros de Comercio en una habitación" para negociar, señaló Bush.
Brasil es uno de los principales protagonistas del Grupo de los 20 (G-20) que agrupa a naciones emergentes que reclaman más acceso a los mercados de los países industrializados, Europa y Estados Unidos.
Las negociaciones de la Ronda de Doha fueron abiertas en 2001 y debieron culminar en 2004. Los países emergentes reclaman una reducción de los subsidios y tarifas agrícolas con las que se protegen los países desarrollados.
Estados Unidos y Europa reclaman a su vez a los países en desarrollo que abran sus mercados a los servicios y productos industriales.
"Debemos hacer progresos en este semestre. Abril y mayo son meses clave", dijo Amorim, y señaló que Brasil acompañará e impulsará reuniones de todo formato y nivel.
Schwab sostuvo que "no hay una fecha final formal". "Pueden ser las próximas semanas o los proximos meses. Si fracasamos, arriesgamos el futuro de la Ronda de Doha", dijo.
Schawb relativivizó los perjuicios que podría provocar el hecho de que el 1 de julio caduque la TPA, sigla en inglés de la potestad de Washington de negociar acuerdos comerciales sin venia previa del Congreso.
"Como cuestión legal, Estados Unidos no necesita el TPA hasta que llega el momento de implementar un acuerdo comercial. Sin embargo, por razones psicológicas y prácticas necesitaríamos que se extendiera el TPA ahora", afirmó.
Para la reanudación de las negociaciones, Lula anunció el jueves un esfuerzo triangulado: al término de la reunión con Bush, llamaría a la canciller alemana Angela Merkel, cuyo país preside la Unión Europea.
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