 Un hombre se manifiesta contra los diputados expulsados del Congreso
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QUITO (AFP) -
El presidente de Ecuador, el socialista Rafael Correa, convocó este sábado a movilizaciones a partir del lunes para impedir que la oposición de derecha bloquee el plan de Asamblea Constituyente, origen de una crisis por pugna de poderes.
Correa, cuya popularidad supera el 70% tras casi dos meses de gobierno, señaló en su programa semanal de radio que las manifestaciones deben ser una "resistencia pacífica", por lo que le pidió a sus seguidores no caer en la "trampa" opositora que buscaría hacerlos incurrir en actos violentos.
"El lunes a las calles a marchar, a demostrarle a los medios de comunicación vendidos a grupos de poder, a las mafias políticas defenestradas por el Tribunal Supremo Electoral que no hay punto de retorno, que no vamos a soportar más abusos, pero en forma pacífica", dijo en la localidad de Saraguro (sur).
La convocatoria se produce en medio de la crisis desatada el martes cuando el Congreso cesó del cargo al presidente del TSE, Jorge Acosta, acusándolo de convocar en forma ilegal la consulta popular que definirá el 15 de abril si se instala o no una Asamblea Constituyente que podrá disolver el Legislativo.
El Parlamento decidió que Acosta fuera sustituido por su suplente, pero el magistrado desconoció la medida indicando que esa figura no está prevista en la ley.
En respuesta, y declarándose la máxima autoridad en época electoral, Acosta y otros tres vocales del TSE destituyeron el miércoles a 57 de los 100 diputados, quienes votaron la remoción y demandaron el llamado a plebiscito ante el Tribunal Constitucional (TC), dominado por los partidos de derecha.
Esos congresistas, a quienes Acosta acusa de obstruir el proceso de Constituyente, también desconocieron la medida y anuncian un juicio político contra los cuatro vocales del TSE que citaron el referendo con las reglas del gobierno.
Las marchas convocadas por Correa, quien no presentó candidatos en las legislativas de octubre, marcarían el estudio en el TC de un pedido para que esa corte dirima el conflicto entre el Congreso y el TSE, presentado el viernes por la coalición de derecha.
El tribunal garante de la Carta Magna debe resolver antes del jueves si tiene competencia para zanjar la disputa, mientras que el TSE insiste en que la ley lo faculta para deponer a cualquier funcionario que obstruya la consulta.
Además, Correa advirtió el jueves que no aceptará una resolución que bloquee el plebiscito.
El presidente del Legislativo, el derechista Jorge Cevallos, aseguró que la solicitud al TC demuestra la disposición del Parlamento para superar el conflicto por la vía constitucional, y planteó un pacto con el TSE por el cual serían restituidos Acosta y los 57 diputados.
La Organización de Estados Americanos (OEA) terció el viernes en la disputa y respaldó al gobierno, indicando que la Constituyente marca un "hito" para superar la inestabilidad política en Ecuador, que tuvo ocho presidentes en la última década.
Correa promueve la Asamblea para redactar una nueva Carta Política, reducir el espacio a la "partidocracia" e insertar a Ecuador en el "socialismo del siglo XXI" que promueve su amigo y aliado, el mandatario venezolano Hugo Chávez.
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