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Una ciudad habitable

Debemos desarrollar una nueva cultura de ciudad e implementarla a San José

Federico Paredes
paredesfederico@hotmail.com


Un excandidato a la Alcaldía de San José decía durante la campaña proselitista que lejos de estar haciendo tantos bulevares, la Municipalidad de San José debería aplicar fórmulas para agilizar el tránsito en la capital. Una cosa no quita la otra. Otro ciudadano escribió a este diario sobre lo mismo: mejor no hacer bulevares y sí abrir más calles al tránsito vehicular en San José.

¿A quién queremos privilegiar: a los vehículos o a los peatones?

Una ciudad agradable o habitable es aquella que no solo se ve bonita (ordenada, limpia) sino que es segura (de la delincuencia callejera y de los accidentes) y, consecuentemente, invita a disfrutarla y a regresar.

Las cinco “c”. El Proyecto San José Posible no solo pretende recuperar los espacios de esta malograda capital, sino desarrollar la cultura citadina de las 5 “c”: caminar, conversar, contemplar, cafetear, corregir. Caminar distancias cortas: uno o dos kilómetros; conversar, hábito que se ha ido perdiendo en la era cibernética; contemplar ángulos de San José que es bueno descubrir, como ver el perfil de la ciudad recortado contra las Tres Marías en la Cordillera Volcánica Central, o los detalles en los dinteles del Teatro Nacional, por ejemplo; cafetear: el arte de saborear un humeante café en buena compañía y resolver los problemas del mundo. Corregir todas las conductas erróneas que, sin distingo de clase o posición económica, se han vuelto comunes: estornudar o toser sin cubrirse, lanzar esputos o salivazos, contaminar con música estridente y grandes parlantes las entradas de las tiendas, tirar envoltorios, colillas y toda suerte de desechos en el caño o a la vía pública, desde el carro o caminando. Agréguele otras más.

¿Se podría penalizar esta lista de asimetrías conductuales?

Las grandes ciudades son grandes no solamente por su extensión sino porque encierran una serie de cosas hermosas que merecen verse y disfrutarse. No se podría concebir una visita a París sin una caminata desde el Arco del Triunfo por los Campos Elíseos, hacia el Barrio Latino, al Centro Georges Pompidou o la mismísima Torre Eiffel.

¿Cómo no caminar desde Convent Garden hasta Picadilly Circus en Londres? Yendo por el “tube” (metro) difícilmente se podría admirar esta centenaria capital del imperio británico.

Mentalidad de cambio. Los bulevares peatonales de San José, prometen alcanzar, si no todas, casi todas las 5 “c” descritas.

La mentalidad de cambio debe estar proclive a desarrollar esta nueva cultura de ciudad.

Necesitamos arborizar más San José, disponer de más y mejores recolectores de desechos sólidos, bajar los decibeles de los parlantes que falsamente “atraen” posibles clientes a las tiendas, decorar y pintar mejor los edificios.

Ya hemos avanzado con la eliminación de los chinamos en las aceras. Gracias, don Johnny, por ese esfuerzo. Debemos mejorar el estado de las aceras para evitar contusiones o fracturas.

En fin, en esta labor debemos de involucrarnos todos con el propósito de estar orgullosos de lo que una vez se calificó como una “tacita de plata”.

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